Esclava Arkadia: Te miro con tranquilidad, noto que mis pezones se endurecen, me cosquillean los labios de abajo.
Señor: me recuesto y me bajo los pantalones para liberar mi sexo, agarro mis huevos con una mano y con la otra empiezo a frotarme pasando el pulgar por la punta y por el frenillo.
Esclava Arkadia: se me abre la boca que la tengo llena de saliva, esperaba ese momento, poder verte la verga; un escalofrío me recorre la espalda y con una mano me acaricio la barriga y me abrazo a mi misma yo.
Señor: doy la vuelta y me pongo boca abajo, me sujeto con los brazos sobre el sofá para aumentar la presión y froto mi polla entre el sofá y mi cuerpo, despacio, muy despacio.
Esclava Arkadia: Deseo ir hacia tu cuerpo, inclinarme, besarte una vez en la nalga, inclinarme más y lamer tus testículos, pasar la lengua entre los cachetes y morderte. Pero me quedo donde estoy, instintivamente al imaginar mi lengua un dedo se me ha escurrido entre mi sexo.
Señor: giro y miro al frutero, cojo una sandía y, con un cuchillo, le practico una abertura que quiere ser redonda. Boca arriba, con las piernas recogidas, meto mi polla por el agujero de la sandía, húmeda, y comienzo a follarla sujetándola con una mano mientras la otra recorre mi vientre y mi pecho. Ahora la agarro con las dos manos y la embisto mientras mis manos la empujan arriba y abajo, mis ojos miran tu cuerpo mientras siento el líquido de la fruta resbalar por mi verga y mis testículos, paso la lengua por mis labios, mis caderas se agitan cadenciosas, mi culo se eleva.
Esclava Arkadia: Abro la boca, rozo mis pechos, chupo el dedo impregnado de mis fluidos. Me pellizco los pezones y abro las piernas, te contemplo, me muerdo el labio, quiero ir a ti pero me reprimo también reprimo el placer más allá de rozarme para tentarme.
Señor: abandono la fruta y me pongo de pie, mis dos manos recorren mi sexo impregnado del zumo de la sandía, mis brazos se tensan, mis manos aprietan mi verga y la hacen crecer y brillar, mis ojos se entornan.
Esclava Arkadia: “Ojalá viniese a por mi” pienso mientras aguanto la respiración
Señor: digo tu nombre, te ordeno que te arrodilles ante mí.
Esclava Arkadia: termino de abrir la puerta despacio, avergonzada, te miro a los ojos, me pongo de rodillas sosteniendo la mirada, apoyo las manos en el suelo mientras me miras, avanzo a cuatro patas esta vez con los ojos fijos en tu polla.
Señor: detengo tu avance con una mano, pego mi pie a tu sexo, y sigo masturbándome mirándote fijamente a los ojos. De tarde en tarde, como por descuido, mi falo roza tu cara, miro recorriendo tu cuerpo con los ojos, mis dedos abren tu boca, estoy llegando al paroxismo.
Esclava Arkadia: con mucho esfuerzo y un nudo en la garganta te desafío, me quedo impasible, aunque obedezco estoy enfadada.
Señor: recojo el cinturón y te azoto mientras continuó masturbándome, mi verga está a dos centímetros de tu hermosa faz.
Esclava Arkadia: ahogo cualquier quejido como puedo.
Señor: grito tu nombre, me vierto en tu cara, en tus pechos.
Esclava Arkadia: abro la boca, recibo lo que caiga, cuando deja de llover te miro.
Señor: entonces me tumbo a tu lado pero al revés y mi boca se abre camino entre tus muslos, mi lengua saluda a tu clítoris antes de bucear en tu coño, mordisqueo tus labios vaginales a la par.
Esclava Arkadia: gimo, no puedo evitar gemir, mis caderas se mueven poco a poco.
Señor: mis manos aprisionan tus nalgas para acercarte más, abrirte más y mi lengua camina en todo tu sexo, cojo el clítoris con los labios y lo chupo, mi lengua lame todo tu sexo.
Esclava Arkadia: “muérdeme, mi señor” te digo.
Señor: meto dos dedos en tu cuerpo, uno en tu coño, otro en tu ano y mi lengua gira y golpea tu botón mágico, bombeo con mis manos en tu interior.
Esclava Arkadia: me estremezco, me muevo a tu ritmo, quiero sentirlo todo, lleno, hondo.
Señor: mis dedos describen círculos en tu coño, otro profundiza en tu culo, mi lengua abrasa tu monte de Venus mientras mi falo golpea tu rostro, con el dedo corazón acaricio la pared frontal de tu vagina.
Esclava Arkadia: lamo, lamo allá donde alcanzo, deseo que me tomes y que lo hagas fuerte pero despacio.
Señor: el pulgar entra y sale de tu culo apretado.
Esclava Arkadia: estoy en un punto crítico, quiero que me folles pero no quiero que pares.
Señor: mi verga resucita en tu boca, me tumbo y te ordeno que te sientes sobre mi polla de espaldas a mi
Esclava Arkadia: la animo con la lengua, aprieto los labios.
Señor: llevo el ritmo agitando tus caderas, buscando tus tetas, magreándolas, torturando tus pezones, empujándote por los hombros para entrar más en ti.
Esclava Arkadia: me sujeto a mis caderas.
Señor: te sujeto del pelo para hacerte girar la cabeza.
Esclava Arkadia: abro la boca, quiero besarte y que me penetres con la lengua.
Señor: azoto tus nalgas con mis manos antes de ordenarte que gires, de rodillas nos abrazamos, te beso con fuerza, con ganas, antes de empujarte y quedas boca arriba y vuelvo a penetrarte metiéndotela despacio y con fuerza agarro tus tetas, te beso, aprieto tu cuello, te abofeteo suavemente sin apartar mis ojos de los tuyos, muerdo tus labios.
Esclava Arkadia: no sé si gimo o si grito, estoy al límite.
Señor: busco tu lengua con la mía, mi cuerpo se funde con el tuyo en las caderas, mi falo en tu vagina entra y sale ansioso, te sujeto de las muñecas.
Esclava Arkadia: el baile de lenguas me hace sujetarte la cabeza para que no te vayas, mis caderas ayudan a tu ritmo.
Señor: ato tus manos a la pata de la mesa y mordisqueo tu cuerpo sin dejar de cabalgarte, te ordeno que saques la lengua y la lamo, la chupo, la succiono.
Esclava Arkadia: quiero sufrir una larga agonía, que no me dejes llegar hasta que no aguante más…
Señor: hago que la base de mi polla al entrar y salir roce tu clítoris, cuando te veo a punto de llegar, te abofeteo sin dejar de follarte, mis manos van de tus nalgas a tu pelo, a través de tus caderas, de tu vientre, de tus senos.
Esclava Arkadia: me desconciertas, me vuelves loca.
Señor: muerdo tus hombros, lamo tu cuello, succiono tus pezones, los rozo con los dientes.
Esclava Arkadia: te pido más, mis caderas se mueven más rápido, mi boca se abre.
Señor: levanto tus piernas y paso mis hombros bajo ellas ahora estás tumbada pero te follo arrodillado, pellizco tus nalgas, afianzo tus caderas.
Esclava Arkadia: intento escapar de los pellizcos.
Señor: te grito la lujuria que me invade, saco la polla y aporreo con ella tu sexo, vuelvo a meterla pero ahora te sodomizo.
Esclava Arkadia: voy a reventar, me hierve tu calor.
Señor: mientras meto dos dedos en tu coño y se retuercen vibrantes en él.
Esclava Arkadia: me cuesta respirar, estoy acelerada.
Señor: meto la otra mano en tu boca.
Esclava Arkadia: mi piel te pide a gritos.
Señor: los dedos húmedos relevan a los anteriores en tu sexo, me acelera sentir el choque de mis huevos contra tu cuerpo.
Esclava Arkadia: a mi me encanta, me pone, me dan ganas de comérmelos.
Señor: libero tus manos y vuelvo a follarte, abrazado a tí, sujetando tu cabeza, tirando de tu adorable pelo, el ritmo crece imparable.
Esclava Arkadia: te susurro que estoy a punto de correrme, que quiero correrme.
Señor: te beso, lamo tu cara, muerdo tu cuello, tus orejas, te susurro en ellas mi deseo, todo lo que haremos esta noche y cuando amanezca la fuerza de mis embistes te arrastra por el suelo.
Esclava Arkadia: te susurro que te quiero, mi señor, mientras el orgasmo llena mi boca y engordan las palabras.
Señor: al escucharte me vierto de nuevo, en tu interior, una explosión de dicha, te beso mientras continuo, quiero beber tu orgasmo.
Esclava Arkadia: se me humedecen los ojos, no lloro, estoy emocionada, soy feliz.
Señor: te miro fijamente a ellos mientras sigo haciéndote mía.
Esclava Arkadia: me encanta que sigas, soy tuya, disfruto con la fricción, le da un gusto más agradable al orgasmo, lo hace más largote beso por todos los sitios que alcanzo de tu cuerpo, te huelo y te aprieto, me aprieto a ti.
Señor: me tiendo a tu lado feliz, te miro expresando mi deseo: haz lo que quieras con mi cuerpo.
Esclava Arkadia: me pongo de costado, te acaricio el pecho con la nariz, te hago cosquillas en la cara con mi pelo.
Señor: me hace sonreir.
Esclava Arkadia: recorro tu torso con mi mano abierta, rozo tu vientre con la yema de los dedos, abro la palma para atrapar tu muslo, te beso la barriga, te miro los ojos, te miro la boca y te beso los ojos y la boca.
Atte Lilith
Anhelaba ser presa fácil de aquel hombre fornido, espalda ancha, calvo, con barba, que sólo aparentaba rudeza pero era un niño en su interior. Las veces que iba a su encuentro, él al querer besarla, ella corría la cara con indiferencia, su mente estaba vacía, su cuerpo seco.
Recorre a la fiel guía de su señor para ser una buena zorra, una PUTA jugosa, apetitosa, con ganas de verga y de éste modo, entregarse a complacer.
"Serás un depósito de semen, quiero que seas su depósito de semen con dueño, deberás ir sin ropa interior. Vestir sin bragas y masturbarse antes de vestirse, es una orden!!!, llevar sostén es opcional", dijo su señor. Agregó, "Esta noche masturbece , corrase , tenga en mente una sola cosa , desde ahora su único fin es ser un deposito de semen". Ese pensamiento invadió mente y cuerpo la noche anterior. Desnuda en su cama, como cada noche, se entregó a su propio placer, corriendose tres veces en la noche y dos a la madrugada del día siguiente.
Despertó húmeda, brotando una fuente de lascividad.
Dispuesta a cumplir obediente su tarea, recordando que su único fin era ser un depósito de semen. Recordó también que la pulcritud era lo más importante y lavo su sexo. Antes de vestirse, desnuda, sobre su cama, tocó ligeramente su clítoris, pellizcando, estimulando, sin ir más allá pero alcanzando una ligera humedad. Primera orden, cumplida. El sol se asomaba, auguraba un día muy caluroso. Se vistió de jean como frecuentaba, sin bragas. Segunda orden, cumplida. Y finalmente, dispuesta a cumplir correctamente su tarea, vistió de remera larga oscura y una tela ligera encima para dar una pequeña seguridad a sus voluptuosas tetas que anhelaban rebotar libres al caminar. Sin ropa interior, sin pensarlo mucho, sin dejarse embargar por pensamientos negativos, salió de casa.
El viento soplaba fuerte y aquella tela delgada volaba cuál cometa, exponiendo su escote y tetas sueltas. Pese al temor de dar un paso, sus tetas se mantenían firmes, se resistían a bailar a voluntad. Cosa que le dio una ligera tranquilidad. Sensación de libertad sin la prisión de la ropa interior, cabeza en alto, erguida, caminaba con una sonrisa, burlándose internamente de la esclavitud mental en la que el mundo vive, al tiempo que se dirigía a tomar el transporte que la llevaría a encontrarse con aquél hombre. Pocas personas caminaban por allí.
Tomó el bus con el mismo ímpetu, se sentó y se entregó a la tranquilidad que emana la libertad de la ropa interior. Sin embargo, por culpa de las calles rotas, inevitablemente sus tetas bailaban de cuando en cuando, saltando, brincando, llamando la atención de algunos hombres, sentados al frente de ella. No bajo la guardia, no demostró vergüenza, sonrrio al ver el nerviosismo de esos hombres, que entre ojos miraban su escote y no podían evitar retirar la mirada de esas tetas saltonas pero que disimulaban verlas y se intimidaban con su mirada fuerte, penetrante. Uno que otro tragaba saliva (no puede imaginar sus oscuras perversiones al ver sus tetas bailando, gozando, riendo) y uno que otro intentaba bajar su erección que ya se empezaba a notar, soltando el pantalón un poco.
Dichosa, plena y húmeda anhelando verga, llega al lugar de destino. Toca a la puerta y la abre él. También es evidente su nerviosismo. Ésta hembra no cabe de la dicha al poner de rodillas a todos esos hombres. De leguas se veía que salivaba y sólo deseaba manosearla. Saluda nervioso, invita a pasar y antes de tener tiempo de cerrar la puerta, la embiste por la espalda cuál perro rabioso, tocando sus tetas, masajeandolas, apretando sus pezones, al tiempo que le dice al oido temblando... "viniste sin sostén" a lo que ella responde riendo, "y también sin bragas", activando su salvajismo instintivo, casi rompe el botón de su jean, baja su cremallera y toca su sexo. Goza, se deleita con aquel regalo. Chupa sus dedos y le dice al oido... "hueles delicioso mujer". Ella sonríe, ríe y le lleva nuevamente las manos a sus tetas y sexo, desea que le hunda los dedos en su vagina, está hambrienta de verga y desea ser usada. Recuerda las palabras de su señor... sólo quiere ser un depósito de semen.
Entonces el caballero le da vuelta salvajemente y mete su lengua en la boca de ella, jala hacia abajo su remera dejándo a la vista sus grandes tetas, se arrodilla ante ella y la succiona con pasión, succiona como si nunca hubiera probado unas tetas tan exquisitas. Se deleita. Chupa, muerde del gozo... mmmm... Ella gime cuando la muerde y apreta su cabeza contra su pecho. Desea cada vez más la posea. Él, mete los dedos nuevamente por su húmedo y palpitante coño, mientras muerde sus tetas. Se detiene. La viste, y dice, "mejor subamos, nos pueden ver". No estaban solos, pero a ese punto, a diferencia de él, a ella le importaba poco la vieran o no, sumergida en lujuria sólo deseaba ser usada. Él intenta morder su cuello pero queda atrapado en su cabellera.
Suben al segundo piso y saca una excusa para estar sólo unos minutos. Se la lleva a su oficina y la embiste nuevamente. Ella queda atonita de su frenesí. Será su aroma?, será que él puede oler su sexo?, su mente?... nuevamente mete su lengua simulando su falo, la retuerce dentro de la boca de ella, extasiado le pregunta si puede lamerla. Ella asiente. Y él le dice, "espera, quiero que cuando regrese, te desabroches el pantalón". Ella sigue su órden recordando las sabias palabras de su dueño... "estás para complacer a los hombres"... él cierra la puerta de su oficina, salvajemente baja el pantalón de ella, se agacha y lame su sexo, ella gime, jadea, babea. La besa para que ella pruebe su sexo y la obliga a arrodillarse. Ella está PUTA, zorra, caliente. Se inclina, el saca su verga con aroma a macho y la mete en la boca de ella. Ella empieza a lamerlo, chuparlo, succionarlo. Recuerda las palabras de su señor... "por lo menos una mamada", y "haga que ese hombre termine en su boca". Dando su mejor esfuerzo, en menos de un minuto de chupar su verga, éste empuja su verga fuerte a su garganta haciéndole tener arcadas y tragando su néctar, su semen. Ha cumplido su tarea. Es un depósito de semen. Extasiada por serlo, toma una foto a su señor del momento. Aunque plena, aún sigue húmeda sedienta de verga y orgasmo.
En ese momento irrumpe un cliente.
Se despide ésta humilde servidora más húmeda que antes, deseosa de ser penetrada, humillada en jugos, lamida, sucia. Al bajar las escaleras, ella siente que le toman por la espalda nuevamente, las tetas y meten las manos por su jean, penetrandola con varios dedos, ella gime, jadea, pide que por favor detenga su agonía, se inclina y su culo sin bragas roza su verga dura, erecta, ella menea su culo masajeando su verga. Él no la quiere soltar, ella no quiere irse....
Sale entonces a su casa, pero se detiene a un local a comprar ropa. Humillada en sus jugos, elige algunos shorts, baja su jean y se toca en el vestidor del local. Quiere tener un orgasmo pero sólo se toca para tranquilizar su deseo. Chorreando se prueba algunas prendas, algunas las deja impregnadas de su olor, de sus jugos, ésto le calienta aún más y en lugar de secar su sexo, la situación le produce mayor excitación, mayor humedad. Elige un par y se va a casa.
En el camino nota que al haber sido manoseada, su remera está más suelta, desordenada y su pelo alborotado. Sus tetas parecen brincar mucho más, están dichosas de haber sido tocadas y succionadas. Miradas de hombres y mujeres van de cuando en cuando. Ella pellizca sus pezones un poco para mantenerlos erectos. Su humedad no desaparece.
Llega al bus, se sienta y toca su sexo por encima de la ropa, sus piernas desean ser abiertas y sus tetas expuestas... le hablan, pasa por una construcción y saca una teta, se toca el pezon, un hombre queda asombrado y ella sigue su camino. Siente la necesidad de correrse ahí mismo pero se abstiene. Erecta sus pezones y se comporta como una PUTA, desea que sus pezones estén siempre erectos. Una buena zorra que es tomada fácilmente.......
En ocasiones, ella es una niña caprichosa... hace su voluntad pero siempre tiene en mente acatar de la mejor forma posible los deseos de su señor. De su tortura, ambos gozan. Su humillación es su placer. Su ternura es su motor.
Tragicomica le decía. Ésta historia lasciva bordea el humor y también, limita el éxtasis. Como siempre, dispuesta. Enamorada de su rol. Curiosa de mente. Ansiosa de cuerpo.
Un día diferente a los otros. Ella se encuentra irritada, enojada, no lo comunica porque desea complacer y porque la dopamina que se liberará de la ejecución de la tarea solicitada, la hará olvidarse de su emoción. Decide liberarse de su negativa, de su enojo y dominio y se entrega.
La tarea era relativamente sencilla y al mismo tiempo, no. Su sexo empezaba a acostumbrarse, a expandirse. El dolor que le producía mantener una verga durante toda la noche se difuminaba en placer y no más que eso. Esa vagina traga vergas que palpita deseosa constantemente.
Se viste de verde, para confundirse con el entorno y evitar la humillación. De acuerdo a lo pedido, toma su dildo, 16cm insertables x 3cm de ancho (una verga promedio diria el humilde o una verga enana, diría el presumido, jajaja) Ud juzgue querido lector. Para ella, era suficiente, pues recién empezaba a adaptar su sexo a formas y tamaños.
Disculpe sí me desvío en mi intención descriptiva. Es mi interés, pueda imaginar los detalles de lo que le relato. Continúo. A escondidas, toma un vaso de agua lo deja un tiempo en el frío y después de ducharse, humedece su coño e introduce esa verga dura y falsa con huevos deformes. El agua tiene su efecto, le anestesia el sexo y esa vagina traga vergas la succiona fácilmente. Intenta salir de la ducha y caminar con esa verga pero los huevos se lo impiden, es incómodo, reniega de su dueño por esas tareas tan complejas y a la vez ríe puesto que imagina "que difícil es ser hombre", con huevos impidiendo el paso, y falos duros, gruesos obstáculo del camino. Piensa ello un momento, ríe y dice "a la verga con las vergas". Se lo saca y decide optar por un dildo un poco mas grueso y largo pero sin esos huevos molestos. Y piensa, "debe ser más fácil ser hombre sin huevos" jajajajajaja. Sin ánimo de ofender su masculinidad querido lector.
Lo introduce. Es un dildo vibrador en cuya base tiene una rosca que al girarla se acciona y comienza a vibrar. Lo introduce, se pone una tanga para sostenerlo, un jean (como es su costumbre) y sale a la calle.
Al inicio es incómodo en tanto no puede cerrar las piernas y le hunde a las entrañas, haciendo contacto con su vegija pero lo acepta y lo goza. Cada paso que da al caminar es un paso de adrenalina en su mente y de fluido en su sexo. Sus jugos comienzan a brotar por en medio de la tanga alrededor de su dildo cuando de pronto.... empieza a sentir que éste juguetito cobra vida y vibra!!, nerviosa, no sabe si detenerse o continuar. Detenerse sería un suicidio, muchas personas a su alrededor mirando menear el trasero. Continúa. Se pregunta ¿como pudo pasar?. ¿Por que de la nada su dildo cobraba vida?. Entonces recordó todo. Había dejado las pilas (batería) puestas y con el roce al andar, éste había cobrado vida. Intentaba rozar, girarse, contenerse para que se detuviera pero empeoró la situación. El nivel de vibración subió y el dildo por efecto de la gravedad, comenzaba a bajar, y como si tuviera destino, a rozar el clítoris.
Ella gemia mientras caminaba, se tocaba el pelo, la cara, sudaba, temblaba.
Estaba a punto de correrse en plena calle, cuando....
Si señores!!!!
La verga falsa salió de su vagina y se apagó. Ella maldijo al mismo tiempo que soltó una carcajada.
Había terminado su tortura al mismo tiempo que su placer. De esas dicotomias de la vida que uno no sabe que pudo haber sido mejor o que, peor!!!.
Viene el incómodo momento de sentirse hombre de nuevo, con un falo duro que se quiere escapar del pantalón. Intenta disimularlo, ocultarlo con su blusa larga. Agradece no tenga huevos. Pero no sabe como acomodarse. Será que mete su mano y lo saca de una buena vez. No!!!. Demasiado evidente. Entonces será que por encima del pantalón lo corre de abajo hacia arriba? o quizá hacia un lado? O hacia el otro?... ufff que tormento de nunca acabar y ni siquiera había realizado las compras.
Respira.
Acepta ser un macho.
Un macho excitado.
Jajajajajaja...
Son muchas lunas de lobos aullando heridos intentando desfogarce en acciones lascivas y agresivas pero su temor al entorno, le hacen presa y víctima de su propia lascividad. Es la cárcel en la que se encuentra sometida su mente. Una fiera bloqueada, una fiera herida, una fiera enjaulada en el entorno, una fiera que no desea, una fiera que maldice, una fiera que ataca a cualquiera, una fiera que siente ha perdido su impulso.
Ella ha encontrado muchos obstáculos en la consecución de sus tareas, se frustra y desiste. Ella se deja seducir por el canto de los pájaros, las luciérnagas, el aire limpio alejado de la ciudad y el cielo estrellado. Admirando la grandeza del universo infinito y alejando sus deseos carnales de su piel herida y abierta... llena de llagas, cicatrices y ronchas producidas por los minúsculos insectos y las más grandes bestias que desean consumirla sin masticarla.
Ella se encuentra en medio del bosque a 35 grados de calor, con toda clase de insectos peligrosos. Ella nació en el Ártico, su hogar son las temperaturas frías. En medio del calor al que se ha tenido que someter, y a los depredadores, se encuentra vulnerable y agresiva.
Intenta mantener su deseo vicioso, obseno, carnal pero cada vez que da el primer paso para satisfacerlo juaz!!! Algo sucede y debe estar alerta. Ahora mismo que intenta cumplir una de las tareas, transmitirles un mensaje querido lector, un insecto ah adormecido su pata por lo que cojea, le arde, le pica, le rasca. No es satisfactorio la abrasion, ahora lo sabe, no es práctica que abrace con amor. Por el contrario, le incomoda y suplica a la luna que se termine esa tortura pero está lejos de su hábitat y debe caminar bastantes kilómetros para lograrlo.
Como dije antes, ella ha tenido varios obstáculos pese a su responsabilidad....
.... Andar sin ropa interior a 36 grados de calor, aparentemente suena más cómodo, pero la humedad que se desprende de su sexo es superior que en condiciones de temperaturas frías. Pensaría ud que es mucho más excitante al aumentar la humedad pero es aún más incómodo ya que el agua quiere escapar de prácticamente cualquier parte del cuerpo, esto irrita las zonas libres de vello corporal, produce alergia y picazon. No es sólo el sexo el que está húmedo, es la zona púbica, axilas, piernas, brazos, manos, etc.
Imagine Ud querido lector, encontrarse en medio de grandes matorrales, y que ud se desnude y un enjambre de avispas vuelen en su sexo, en su cara, en sus tetas, o se encuentre una cucaracha gigante de esas que se observan en entornos selváticos, o una hormiga, una araña del porte de su mano... El placer se apaga y se activa el instinto de supervivencia... pero no lo entiende, Señor porque Ud desea que lo complazcan y porque piensa que ella es masoquista...
... retomemos... La loba feroz, el hábitat ajeno y los depredadores.... aush... atacan!! Tampoco logré el cometido de finalizar éste.....
Ese primer día fue más brutal y a la vez más deseable. Yo
sólo tenía una dirección a la que acudir, no sabía más. Era un local sin
cartel, sin evidencia de ningún negocio y con todas las persianas bajadas,
tenía que llamar a la puerta del bajo que sin embargo era una puerta de madera,
hogareña, que desentonaba al estar comunicada con las persianas industriales.
Cuando llamé una mujer madura me saludó cortésmente y me indicó el camino que
debía seguir, caminé por un pasillo oscuro hasta que me encontré con un hombre
desconocido que me condujo a una sala no muy grande donde desnudó mi cuerpo
tenso, me ordenó con ternura que me postrase con las piernas abiertas y con los
brazos detrás de la espalda cogiéndome los codos. Yo obedecí y él se marchó con
mi libertad en sus manos, mi ropa. Postrada y erguida pero con la cabeza gacha
estaba yo cuando mi señor entró, el corazón era incapaz de latir y los pulmones
aguantaban cuanto podían el oxígeno en el cuerpo. Esta vez sí que tuve valor
para alzar la mirada a su rostro, tenía miedo pero tenía curiosidad, al verle
con una sonrisa en la boca mi cuerpo tomó vida, el corazón latía a máxima
velocidad, mis extremidades estaban frías pero mi sexo, mis senos y mi rostro
hervían, me costó trabajo controlar mi respiración y volví a agachar la cabeza.
Cuando me hube calmado un poco, instintivamente me incliné con los brazos
estirados, apoyando las palmas y la frente en el suelo. Esta primera vez fue la
más demoledora y la más ilusionante.
Se cae del trono que cree haber construido. No espera compasión ni un mínimo de preocupación. Sólo cuidados y comprensión. Ella entiende que ha tomado una decisión equivocada. Que los Reyes no son sabios, ni omnipotentes. Que bajo el escudo de una etiqueta, se autoproclaman guías, aún siendo inexpertos y depredadores...
Ella fantasea, ella elige. Ella toma sus propias cuerdas, y las suelta. Desilusión del mundo paralelo con el que ha fantaseado por las personas que lo conforman. O por el camino elegido. Muchos egolatras preocupados por satisfacer su propio placer. Al inicio, se muestran empaticos y sabios. Es la tierna voz de un depredador. Que de su agonía, goza. Que sus angustias no le importan.
Pero que se puede esperar de una pantalla y un teclado?. Mentes delirantes, sádicos, depredadores, animales en celo, atadores mentales, soberbios, deboradores sexuales, zombies sin alma.....
Decidida por última vez a finalizar aquella tarea ordenada hace varios días atrás, cuya misión encontraba imposible al encontrarse con los obstáculos más temerosos de la naturaleza y moustrosos ojos implacables... finalmente... la ejecuta.
Lleva una tela fina, larga casi hasta los tobillos, semitransparente. A su alrededor, el agua la invoca, el viento cálido y las casas esquineras la invitan a desnudarse pero debe ser precavida, quizá alguno de sus vecinos puedan observarla. Mira y se encuentra sola. Bajo su tela, su cuerpo lastimado, herido, cicatrizado, desea liberarse de las cadenas de aquellos animales salvajes y de las ropas que le atormentan.
Dispone a capturar éste único momento. Saca una pequeña silla y recuesta su teléfono móvil en ella, apuntando hacía la piscina. Observa de nuevo, asegurándose de encontrárse sola, pero con plantas, insectos, aves y casas como testigos. Respira el aire cálido y sumerge sus pies en el agua tibia. Es ideal para su desnudez. Levanta la tela tan sólo un poco hacía la cintura, muestra su sexo y escucha el sonido de una motocicleta. De inmediato, la suelta, cayendo por efecto de la gravedad y uno de los vigilantes de la zona le saluda, ella responde en un tono nervio excitado y él continúa su camino.
Ella sube de nuevo aquella tela fina y se sienta en el agua. Su sexo pide más adrenalina. Le exige que se desnude completamente y se olvide de las miradas. Se pone de pie, y sube la tela a la altura de sus hombros, siente como su sexo y senos son libres y... nuevamente escucha un ruido de motocicleta... pero ésta vez, decide ignorarlo, piensa que su cuerpo debe ser contemplado por aquel pervertido que desee hacerlo, no lo ocultara pues debe cumplir su tarea. En el destino estará si la observan o no.
Queda completamente desnuda al aire libre y se siente vulnerable. Su cuerpo desea esconderse bajo el agua pero su mente le exige que se detenga unos minutos a disfrutar de su desnudez pública. Del sol en su esplendor, de la brisa en su piel, del miedo que produce ser pillada por alguna persona, de los sonidos que produce el viento en los árboles, el acercamiento de vehículos o quizá las voces de personas... Se entrega a sensaciones de libertad y vergüenza simultáneos y las soporta por algunos minutos.
Baja las escaleras de la piscina lentamente, como si debiese aguantar aún más y llegar al límite. Hasta encontrarse sumergida en el agua completamente desnuda. Nada boca arriba con los senos al aire y su sexo expuesto, observa el cielo y parece apuntar directo a su cuerpo. Desea darse vuelta y sentir el agua fría. Da dos y tres vueltas por la piscina, nadando y sus agujeros le piden más, desean abrirse.
Se sienta en las escaleras de la piscina, se acuesta boca arriba, abre sus piernas y expone su sexo y senos a quién desee observarla, a las aves, a las nubes... observa pasar un helicóptero en lo alto y sonríe. Ésto le produce excitación. Se sienta y toca su sexo. Ésta húmeda, muy húmeda, mucho más de lo que puede causar el agua. Se inclina de rodillas y empieza a saltar en el agua, salpicando con su culo como si estuviera montando una gran verga. Caen gotas a su culo, tetas, cara. Está feliz como un pequeño con un juguetito nuevo. Se revuelca, salta, nada, se lanza, salpica.
Captura el momento...
Nuevamente, escucha ruido de una motocicleta y vuelve a la realidad. Recuerda que pueden observarla y que para algunos no será agradable verla así, pero ella está demasiado húmeda para detenerse.
Así que sale de allí, desnuda, sube al balcón, toma su dildo, lo pega en una de las barras que lo asegura. Queda su culo expuesto sobre el dildo a las casas vecinas, sentada comienza a brincar en él con gran felicidad.
Su excitación es mayor y cae al suelo en 4 patas, expuesto su ano y sexo, imagina ser penetrada mientras la observan sus vecinos....
En aquel momento, escucha el sonido de un vehículo, su gloria a terminado.