Todo un juego de sensaciones, que bien podría narrarse así.
Nervios:Es
ese torrente que fluye por tu vientre,
cuando te dicen te voy a azotar, nervios que se transforman en
excitación.
Es la excitación física de saber que dentro de nada vas a
estar en mis rodillas, medio vestida pero sintiéndote más desnuda que sin nada
de ropa, sintiendo mi cuerpo caliente y como mis manos fuertes y firmes te
tocan y te sujetan. Y excitación de pensar que cuando todo termine, nos
reconciliaremos
a través de nuestros cuerpos.
Es la excitación mental de saber que ya no tienes el control,
que a partir de ahora, tu mente se bloquea para obedecerte, que te pongo a mi
disposición, que soy yo quien toma las
decisiones sin consultarte, sabes que yo decido
como y cuanto, te excita, es un
extraño placer, como en un baile que me une a ti. Me excita esa sensación de
confianza ciega y mutua, no tenemos muy
a menudo esa oportunidad de confiar a ciegas en alguien.
Sé que te va a doler, pero no te voy a hacer daño.
Miedo: Estas en mis rodillas, tienes el vestido
levantado, tu ropa interior están a mitad de camino de donde deberían, sé
que notas la presión de mi mano apoyada
en tu espalda, como paso mi pierna por encima de las tuyas, te siento indefensa, sin ningún control de la
situación, pequeña y vulnerable, eso da miedo, tu cabeza te dice que luches, que me vayas!, pero ese mismo miedo es a la vez atracción, porque
a la vez sientes que cuido de ti, que nada malo me puede pasar, que todo va
encaminado a sentir y a disfrutar, te siento totalmente comprometida contigo a
pesar del miedo, te siento segura.
Dolor:Los
primeros azotes duelen sobre todo por la sorpresa y la tensión, tu cuerpo esta
tenso, pero a media que van cayendo te
relajas y toda esa excitación hace de anestesia, me relajo y siento, poco a poco voy notando el calor que
sube y reaparece el dolor, esta vez no se diluye, va en aumento, cada nuevo
azote sube un poco más su intensidad y empieza a ser la sensación dominante, lo
que invade todo y tu cabeza empiezas a suplicar en silencio que pare, vuelve la
lucha, quieres poner las manos, gritar, pero no lo haces otra parte de cabeza te pide que aguantes un poco más, que vivas
esa experiencia, las sensaciones son contradictorias de nuevo, la impotencia de
no oponerte, no casa con la excitación que moja tu entrepierna y finalmente
cesan los azotes y solo notas picor, ardor que se irradia por todo tu cuerpo,
necesitas coger aire profundamente, estas agotada.
Necesidad: Después de ese
vacío de tiempo, empiezas a sentir nuevas necesidades que colmar, toda esa
mezcla de sensaciones tensión, nervios y miedo han desaparecido, solo continua
contigo el dolor, pero aparecen de nuevas, te siento pequeña, tierna y muy
vulnerable, siento que necesitas mis
brazos, que te toque, que te que
acaricie, necesitas decir algo pero no te salen las palabras, a veces incluso
tienes ganas de llorar, sabes que tienes
que esperar, a reordenar todas esas sensaciones, que necesitas un poco de
tiempo de soledad sin que me vaya.
Enseguida el dolor y el picor que todo lo invaden, se vuelve un ardor
agradable, tu cuerpo es todo ansia de placer, de experimentación, vuelves a ser
consciente a sentir la excitación, esta vez mucho más lasciva y sexual,
necesitas que te haga mía, sentir otra vez mis
manos, mis dedos y otras cosas
corrompiendo tu cuerpo, volver a sentirte mía de otra manera.
Paz:Es
la palabra que mejor describe, el final de todo este carrusel de sensaciones,
es lo que sienten nuestros cuerpos y mentes después de un juego, una sola palabra:
paz. Después de toda la guerra de sensaciones que acabamos de sentir, todo
termina en paz.

"En el juego de niños "Confia en mi", una persona está detrás de otra. La que está delante se deja caer hacia atrás, confiando en que la otra le cogerá antes de caer al suelo. "Confía en mi" contiene un elemento de peligro, el riesgo de no ser cogido a tiempo y de hacerse daño. La persona que se deja ir deposita una gran confianza en la persona que le va a coger. Cuando la persona que cae confía lo suficiente en la persona que le va a coger como para dejarse ir completamente, y el receptor actúa como está planeado, ambos jugadores experimentan un momento de euforia que es difícil de reproducir de cualquier otra forma.
Es acerca de la confianza
El BDSM es similar. El mito es que se trata de algo abusivo y raro - !látigos y
cadenas! En realidad se trata de confianza. Cuando la confianza sobrepasa la
posibilidad de sufrir algún daño, el resultado puede sentirse como
increíblemente íntimo y erótico.
Hay varios términos para el
BDSM: un juego de poder o de Dominación-sumisión (D/s) porque un amante tiene
el control sobre el otro, al menos nominalmente; sado-masoquismo (SM), que
implica azotes, flagelación u otros tipos de sensaciones intensas; y bondage y
disciplina (BD), que implica inmovilización. Pero el término actual es BDSM.
Mucha gente considera el BDSM
como algo pervertido, deshumanizante, o algo peor. Pero los aficionados la
consideran como la más amorosa, fortalecedora e íntima forma de contacto y de
juego entre humanos. La gente puede tener sexo sin conversar, sin negociar, o
sin ninguna conexión emocional. Pero en el BDSM, los jugadores siempre preparan
las cosas con antelación con una comunicación clara e íntima, lo que crea un
lazo especialmente erótico.
Solo otra forma de jugar
Pero toda la evidencia disponible señala que la gran mayoría de entusiastas del
BDSM son personas mentalmente sanas y típicas en cuanlquier aspecto - excepto
que encuentran el sexo convencional ("vainilla") insatisfactorio y
quieren algo más intenso e íntimo. Antes de condenar el BDSM, hay que recordar
que no hace mucho el sexo oral y la homosexualidad eran considerados
"perversiones".
De un 2 al 3 % de los adultos
americanos juegan con el BDSM, muchos ocasionalmente, otros a menudo y unos
pocos lo hacen únicamente de esta manera. Eso significa alrededor de 5 millones
de personas. Mientras tanto, alrededor de un 20% de los adultos reconoce
excitarse con las imágenes e historias del BDSM.
Hay clubs de BDSM públicos y
grupos privados en cada gran área metropolitana y a lo ancho y largo de la
América rural. Y muchas ciudades tienen más de uno.
Nunca abusivo
Si sientes repulsión por el BDSM, no juegues de esa forma. Pero la imaginería
del BDSM permea la sociedad. Henry Kissinger dijo que el poder "es el
mayor afrodisiaco". Los reyes y las naciones han luchado por dominar a otros.
El Capitalismo asume un mundo en el que el pez se come al pez, donde el éxito
significa ejercer el control. Y en el deporte, los jugadores se esfuerzan en
"humillar" a los oponentes.
Pero ¿qué tipo de persona se
excita con el dolor? Muchas personas que son perfectamente normales en
cualquier otro aspecto. De nuevo, consideremos el ejemplo del deporte. Cuando
un jugador de fútbol juega brillantemente, a menudo los otros jugadores le dan
unas nalgadas, le pellizcan, le dan puñetazos amistosos o le golpean el casco.
El receptor acepta este "abuso" agradecido, como una señal de aprecio
y afecto. O consideremos al escalador de una montaña: se quema con el sol y el
viento, está lleno de arañazos, y para cuando llega a la cima está dolorido y
exhausto. Pero se siente eufórico.
Desgraciadamente, el BDSM que
se ve en los medios ha distorsionado grotescamente el dolor que los sumisos
experimentan. Son más teatrales que realistas. Cuando este dolor es infligido
por Dominantes éticos y cuidadosos ("doms" o "tops"), el
BDSM no es nunca abusivo.
"Siempre es
consensuado", dice Jay Wiseman, autor de SM 101. "El abuso no existe.
No necesitas de ataduras, mordazas o látigos para abusar de alguien. En unas
manos amorosas, este equipo estimula la excitación sexual, permitiendo que
ambos jugadores disfruten de su interacción, o "escena", como un
buen, divertido y limpio juego erótico." Cuando el BDSM inflige dolor
real, siempre está cuidadosamente controlado por el sumiso ("sub" o
"bottom") que especifica claramente sus límites por anticipado.
Los sumisos son muy
particulares acerca de los tipos de dolor - muchos prefieren llamarlo sensación
intensa - que les proporciona placer. "Los sumisos experimentan las
picaduras de avispas o los puñetazos en la cara exactamente igual que cualquier
otra persona", dice Wiseman, "y les desagrada tanto como a los
demás".
Palabra de seguridad
El BDSM es más teatral que real. Las sesiones son llamadas "escenas"
y los participantes coreografían cuidadosamente sus movimientos por adelantado.
Primero, los participantes se
ponen de acuerdo en una palabra de seguridad, una señal para parar que el
sumiso puede invocar en cualquier momento. La palabra de seguridad
inmediatamente detiene la acción - al menos hasta que los jugadores discutan la
razón por la que el sumiso la ha invocado, y se ponen de acuerdo en continuar.
Una palabra de seguridad popular es "luz roja".
Algunos términos no se pueden
usar como palabras de seguridad, como "stop", "no", o
"basta", porque tanto dominantes como sumisos a menudo disfrutan con
las "súplicas" para detener el juego, en la seguridad de que no se
detendrá.
Cualquier dominante que no
cumpla con el acuerdo de detener el juego cuando el sumiso invoca la palabra de
seguridad está violando la confianza del sumiso y destruye la relación. Los
dominantes que incumplen este pacto son apartados de la comunidad BDSM.
Los sumisos están al cargo
Aunque los sumisos aparentan servilismo y sumisión, la ironía del BDSM es que
en realidad están al cargo. Los sumisos pueden invocar la señal de seguridad y
el dominante tiene que obedecer inmediatamente. Mientras tanto, el dominante
actúa como tal, pero también deben ser cuidadosos y atentos, llevando a los
sumisos hasta el límite que han acordado, pero nunca más allá. El BDSM provee
una oportunidad para todo el mundo de experimentar con el poder de tomar y
rendirse, sintiéndose siempre a salvo y atendido. La gente que disfruta del
BDSM afirma que se convierte en una asombrosa intensidad erótica.
¿Qué es la intimidad?
Las autoridades en relaciones humanas definen la intimidad como una
comunicación emocional clara, franca, y auto-reveladora. Pero mucha gente
equipara "intimidad" con"sexo". Ser íntimo es ser sexual y
viceversa. Solo que no es así. Se puede ser sexual con una persona a la que
apenas conoces, el "perfecto extraño".

Muchas parejas no discuten
demasiado sus relaciones sexuales, lo que disminuye la intimidad. Pero el BDSM
requiere absolutamente de una discusión detallada y continua. Los jugadores
deben planificar cada aspecto de la escena por adelantado, y evaluarlos
después. Muchos aficionados del BDSM dicen que estas conversaciones previas a
la escena son íntimas, eróticas y refuerzan la relación, tanto como las propias
escenas. Y las parejas que disfrutan ocasionalmente del juego de poder, pero no
están exclusivamente enmarcadas en el BDSM, a menudo señalan que esto potencia
su sexo no-BDSM o "vainilla" porque la práctica que adquieren
negociando las escenas les facilita el poder discutir otros aspectos de su
sexualidad. Las habilidades necesarias para el BDSM incluyen confianza, una
comunicación clara, auto-aceptación, y aceptación de la otra persona. Estas
mismas habilidades enriquecen las relaciones y el sexo - no importa como los
practiques."
Michael Castleman
PSYCHOLOGY TODAY
¿Qué es un collar?, ¿Cuál es su sentido? Me he hecho estas preguntas a menudo; intentaré responderlas aquí.
Los collares pueden tener multitud de formas: cualquier banda que se ajuste al cuello es un collar. Los collares clásicos están hechos de cuero o metal, y tienen anillo(s) que penden de ellos. También hay collares hechos específicamente para ser exhibidos: estos poseen normalmente un diseño más elaborado y no están pensados para ser usados en una sesión real (aunque algunos puedan serlo.
Como quiera que llevar un collar clásico sería excesivamente engorroso en la vida cotidiana, algunas / os sumisas/os llevan colgantes de distintos tipos: un collar de perlas, una banda, una gargantilla, o cualquier cadena que se ajuste al cuello. También haysumisas/os que llevan una cadena en el tobillo como collar simbólico, y también algún tatuaje. Como se puede ver, la elección es muy variada, limitada solo por vuestra imaginación y lo que tú y tu dominante consideréis apropiado.
Personalmente, considero el collar como un honor tanto para el/la sumiso/a como para su dominante. Es un honor para el/la sumiso/a que su dominante le permita llevar su collar, y para el/la dominante, que el/la sumiso/a acepte llevarlo. El collar es propiedad del dominante que lo coloca y si, por alguna razón, es retirado, debería ser devuelto al/la dominante, aunque esto no deja de ser una cuestión de elección personal.
Las razones por la que se lleva puesto un collar son muy diversas: para mostrar tu condición de sumiso/a, para demostrar que eres poseida/o, para recordarle al sumiso/a su estatus, y para mostrar de forma visible el compromiso entre el/la dominante y el/la sumiso/a. Llevar tu collar puesto, no importa que forma tenga, debe tomarse con seriedad y orgullo. Mientras lleves el collar de tu dominante, tu conducta dirá tanto de el/ella como de ti mismo/a. El collar de alguna manera dice quien es tu dominante, y puede ser algo tan simple como su primera inicial o su símbolo personal.
Un/a sumiso/a con collar es normalmente intocable a menos que su dominante de permiso expreso. He presenciado reuniones de dominantes en las que el sumiso/a del grupo podía ser castigado por cualquiera de los dominantes, si su dominante no estaba presente cuando el/la sumiso/a cometió la infracción. Supongo que debe haber también grupos en los que el sumiso/a puede ser usado/a sexualmente por cualquier dominante, aunque personalmente no he conocido ningún grupo así. La mayoría de las relaciones con las que me he encontrado son relaciones de pareja entre un/a dominante y su sumisa/o, en las que el/la sumiso/a con collar es intocable por los demás sin el consentimiento del/la dominante.
La mayoría de las parejas establecen un contrato entre las partes en el que se detallan las responsabilidades de cada una, antes proceder a colocar el collar. Estos contratos pueden ser tan extensos o tan breves como la pareja lo desee. El desarrollo del acto en sí de la colocación del collar es una elección personal. Puede ser una ceremonia pomposa y solemne, similar a una boda con invitados y demás, o solo estar presentes los miembros de la pareja a solas, diciéndose las palabras que para ellos son significativas de su compromiso. La ceremonia es un acto personal que debe reflejar el vínculo que el collar simboliza.
Con la llegada de Internet, mucha gente esta entrando en contacto con este estilo de vida a través de este medio. Desgraciadamente, mucha de la información disponible en la red no es exactamente muy precisa. Para algunos el collar no es mas que una joya, sin mayor significado o importancia, y fácilmente retirable. Pero para la mayoría de nosotros el collar es un símbolo importante en nuestro estilo de vida. Algunas personas comparan el collar con un anillo de bodas, como símbolo del compromiso que los miembros de la pareja tienen el uno con el otro. Aceptar un collar no debería por tanto hacerse sin pensarlo, a la ligera. Antes de colocar el collar las partes debe discutirse ampliamente cómo entienden cada una de ellas la relación. Estas discusiones (normalmente denominadas “negociaciones”) deben incluir lo que el collar significa para cada una de las partes, qué faltas podrían dar lugar a que el collar fuese retirado, y cómo se va a llevar a cabo la ceremonia de aceptación del collar. Algunas personas opinan que el/la dominante debe ser siempre quien ofrezca su collar, para otras en cambio el/la sumiso/a puede suplicar que le sea concedido el honor de llevarlo. A lo largo de las discusiones / negociaciones con un posible dominante/sumiso/a, deberá también quedar claro cual será la mejor manera de abordar el tema de la colocación del collar. Por ejemplo, para aquellos que prefieren una entrega del control más completa, como en las relaciones Amo/a/esclava/o, el esclavo/a suplicará poder llevar el collar. De nuevo, y como en tantos otros casos, se trata de una cuestión personal que debe ajustarse siempre a lo que más convenga a vuestra relación.
Author:Raven Shadowborne ©
En mis juegos diría que hay tres tipos bien definidos de
azotes, que aun formando parte de un todo, juegan un papel distinto y le dan a
cada juego un enfoque diferente.
El primer tipo serian los que se dan por pura diversión y
cuyo único objetivo es la búsqueda de una mutua excitación sexual. Estos no
necesitan de desencadenante, ni ritual alguno.
El segundo tipo son los que yo denomino por “pecado venial”.
En este caso serian su causante ciertas actitudes mas que actos en concreto,
por ejemplo comportamiento orgulloso, nerviosismo, mal carácter…con lo que el
objetivo de los juegos en este caso, seria el de aliviar esas tensiones, que
provocan
esas actitudes. En este caso, si hay un desencandenante y tienen que
tener también su ritual, para que quede claro el motivo de llevarlos a cabo.
Aunque también ese alivio de tensión del juego, va a terminar seguramente
debajo del edredón.
Y el tercer tipo serian los de “corrección”. En este caso se
busca o se pretende corregir un acto “real” y concreto. Un comportamiento
nocivo o peligroso, el incumplimiento de una norma…En este caso, también hay un
desencadenante y tiene que haber un ritual en consecuencia a la gravedad de la “falta”, donde no pueden
faltar una reprimenda, con su consiguiente azotaina y terminar con el tiempo de
reflexión en el rincón. En este caso el objetivo no es sexual, aunque es cierto
que toda la fase “consuelo” lo mas probable es que termine en la cama, no sera
de inmediato, puesto que el objetivo es una corrección “real”.
Ayer se escribió aquí, sobre las sensaciones de una de las
partes del juego, así que no sería de justicia, pasar a otro tema sin escribir
algo, sobre la parte que falta.
¿Qué sensaciones obtiene el spanker de su rol?, es una buena
pregunta, que ignoro el motivo, pero es
bastante tabú, cuando se habla o escribe sobre el tema, supongo que la
imposición de lo políticamente correcto también ha hecho mella, incluso en la
intimidad. Pero partimos siempre de la idea, que estos tipos de juegos, son
consensuados entre dos adultos, por lo tanto cualquier otra consideración
sobra. ¿Cuál es el motivo, entonces?, mi opinión es que de nuevo los
prejuicios, de nuevo la gente que no conoce el juego o incluso que lo conoce un
poco, pero no ha entrado o no ha querido entenderlo del todo, juzga al spanker,
como sádico, que se excita provocando dolor o humillación, de nuevo nada más
lejos de la realidad, estoy convencido que incluso entre la gente “vainilla”, la
idea de dar o recibir unos azotitos, en plan preliminar, les pone a la gran
mayoría y también estoy segurísimo que a la inmensa mayoría de spankers, la
cantidad o intensidad de los azotes ,no es motivo de mayor o menor excitación.
Entonces, ¿qué es?, pues en mi opinión, es todo el juego en sí, es toda la gama
de sensaciones que produce, que alguien se ponga en tus manos voluntariamente, que
por decirlo de algún modo te ceda la responsabilidad, sentir esa confianza y
esa entrega es algo especial y mágico, que en mi modesta opinión puede ir mucho
más allá, que una simple fantasía de tipo sexual. La posición del spanker, puede
parecer a priori la posición fácil dentro del juego, nada más lejos de la
realidad y en ciertos aspectos del juego lo es, pero en otros es la posición difícil,
cuando alguien decide, darte esa licencia, la de en cierto modo cederte el
control, la responsabilidad también es grande, te está diciendo que confía
ciegamente en ti y esa confianza y entrega debe ser correspondida, esto es una
vía de doble sentido, donde confianza se paga con confianza y entrega se paga
con entrega, debes observar, intuir, anticiparte en cada momento, debes
interpretar todos los códigos y mensajes, algunos evidentes otros no, que tu
compañeros de juego te va a dar en cada momento, debes escuchar, comprender, ser
cómplice y a la vez saber imponerte, saber
decir basta, cuando así se te está pidiendo, hay alguien que confía en ti,
confía en que vas a ser capaz de darle, lo que te pide, si lo consigues, te
pagara con su entrega, con su confianza y con muchas cosas más.
El objetivo es simple, que cuando se juegue, por un momento,
el tiempo se pare, no exista nadie ni nada más en el mundo, que spanker y
spankee. Una vez alguien que me dijo, que no entendía el rol spanker, que el
suyo(es spankee), era mucho más divertido, que las sensaciones, se las llevaba
ella, me llevo mucho rato y paciencia explicárselo y a día de hoy lo sigue
pensando, pero menos, incluso a veces se ha puesto en mi piel, eso deberíamos
hacer todos de vez en cuando, ponernos en la piel del otro, quizás así, los
prejuicios serian menos.
Hay una frase del pensador húngaro Thomas Szasz, que resume
en pocas palabras, lo que he querido explicar, si alguien se anima a pensar un
poco sobre ella aplicada al juego, seguro que saca sus propias conclusiones “Un
maestro debe tener la máxima autoridad y el mínimo poder”.
La confianza nace de la creencia en uno mismo y en el otro. Nosotros
basamos la confianza en el conocimiento y el sistema de valores que
tenemos, y a través de ella tomamos las decisiones que nos pareces más acertadas. Aprendemos a
confiar porque queremos ser mejores de lo que somos, porque queremos
aprender y crecer dentro de la relación. La confianza y el respeto
generalmente van de la mano, es algo que se gana, no se puede pedir ni
exigir. Debemos recordar que uno debe confiar en sí mismo, para poder esperar que los demás confíen en
nosotros. La confianza en el mundo BDSM es radicalmente diferente que en
cualquier otra faceta de la vida. En un contexto convencional, la confianza en el otro,
implica que la otra persona no nos dañará emocionalmente, que nos será
fiel, y siempre nos respetará. El traicionar esa confianza, es algo sumamente
doloroso y generalmente conlleva un cambio profundo en la relación e
incluso el fin de la misma. En el estilo de vida BDSM, la confianza en el otro, representa
un compromiso mucho más fuerte y profundo, y la quiebra de esa
confianza puede tener resultados imprevisibles. En una relación convencional, hay un
compromiso, pero también generalmente, una ''reserva emocional''de algún
tipo. En el estilo de vida BDSM, el compromiso es mas profundo e intenso, y raramente existe
ninguna clase de reserva emocional que pueda salvar la situación si la
confianza se rompe, ya que el mundo BDSM también implica la confianza física. En el
contexto convencional,cuando un esposo pretende estrangular a su pareja
es considerado un abusador y encarcelado, mientras que un Dominante puede gozar con
esta práctica y su sumiso confiar plenamente en él; si un esposo
convencional, amenaza con un cuchillo a su pareja, puede que el resultado sea mortal,
sin embargo, cuando lo hace un Dominante con su sumiso se trata de un
juego, basado en la confianza y el consentimiento mutuos. Esto representa una
confianza más allá de cualquier duda y es el regalo más grande que un
sumiso/a puede hacer a su AMO/A.
Es fácilmente deducible pues, por qué la traición de esa confianza en el
mundo BDSM, es algo grave y potencialmente devastado. La confianza en
el otro debe ser absoluta y sin reservas. Generalmente esta confianza ciega está
justificada y se deposita en la persona adecuada, y si en algún momento
esa persona falla, recuperar la confianza es difícil, pero no imposible, siempre que exista
compasión, cuidado y preocupación por una parte y comprensión y
aprendizaje por otra, para que no vuelva a suceder nunca más. La confianza en el otro,
es una experiencia profundamente personal, que depositada en la persona
adecuada, puede enriquecer y ser una de las experiencias más
satisfactorias de nuestra vida. La confianza es algo que nace y vive en
el corazón y traicionarla es algo demasiado profundo como para jugar con ella...
Aunque la castidad es tanto masculina como femenina. En la Edad Media los cinturones de castidad femeninos eran un cinturón o braga de hierro, cerrable con llave, que supuestamente se obligaría a usar a algunas mujeres para evitar las infidelidades o deslices sexuales, y el objeto ganó popularidad en Inglaterra en el siglo XIX.
Esta es la opinión más habitual, aunque equivocada. El cinturón de castidad no podían usarse más que durante unas horas, a lo más un par de días. De otra forma, la mujer que lo llevase hubiera muerto víctima de infecciones, abrasiones y laceraciones provocadas por el contacto con el metal.
En realidad, el cinturón de castidad era utilizado por las mujeres como defensa contra la violación, en época de acuartelamiento de soldados, durante viajes y en estancias nocturnas en posadas. Su uso era mas frecuente en enfermeras y religiosas que atendían heridos en los frentes de batalla para evitar las violaciones.
De cualquier modo, el cinturón de castidad femenino es en realidad una invención muy posterior a la Edad Media, como mínimo del Renacimiento. En la actualidad siguen existiendo en forma de juguetes eróticos y ahora existen, además, cinturones de castidad masculinos que impiden a los hombres tener erecciones.
Ventajas de la castidad masculina
Mantiene la excitación del hombre y lo hace más ansioso por servir a su Amo/a.
No se trata únicamente de evitar la eyaculación, sino de la la combinación de la estimulación del deseo y la negación de su culminación por medio del orgasmo. Es de sobra conocido que la devoción y dedicación de los hombres disminuye después de haber eyaculado, tanto en una relación de pareja corriente como en una de dominación. Por tanto un sumiso que eyacule frecuentemente se convierte en un servidor descuidado y poco atento.
Sin embargo, un sumiso al que se mantiene excitado y se le prohíbe el orgasmo, estará mucho más deseoso de servir a su Amo/a. casi todo el mundo coincide en que la excitación incrementa el fervor del esclavo por servir y, lo que es clave, la devoción por hacerlo de la forma en que más pueda complacer a su dueño/a.
Resumiendo: la adoración del esclavo por su Amo/a se intensifica a causa de la excitación/abstinencia. Por lo que la castidad, se convierte en una herramienta básica a la hora de dominación.
Dominación femenina
¿Porqué las Amas son tan fans de poner cinturones de castidad a sus sumisos?
La mayoría de las mujeres alcanzan mayoritariamente el orgasmo mediante la excitación del clítoris, por ese motivo poner un cinturón de castidad a un sumiso no les supone ningún problema para su sexualidad. El esclavo tiene manos, labios y lengua para complacer a su Ama, siempre que ella quiera, por lo que el pene del sumiso pierde importancia relativa para la sexualidad femenina.
Y puesto que el Ama no necesita necesariamente del pene del sumiso, un cinturón de castidad no es obstáculo para que Ama obtenga placer. Además la dominación femenina implica que la sexualidad del sumiso tiene como objetivo fundamental el placer de su Ama, así que le toca joderse.
Por ejemplo muchas Amas adiestran a sus sumisos para que perfeccionen su capacidad de complacerlas oralmente o de otras maneras, dejando un poco de lado la penetración, porque no supone un componente esencial.
Otro motivo es que el negarle al sumiso el acceso a la vagina de su Ama, así como el poder eyacular, demuestra el poder del Ama sobre el sumiso. Lo mismo ocurre en las relaciones BDSM gays cuando un Amo controla las eyaculaciones de su esclavo.
Por eso el control de la eyaculación resulta una prueba palpable que pone de manifiesto el poder del Dominante sobre el sumiso. Y más en el caso de los hombres, que tienen una gran fijación por su pene y su eyaculación.
La eyaculación del sumisoLa eyaculación del sumiso se suele producir mediante la masturbación, normalmente realizada por él mismo, aunque hay algunos/as dominantes a los que les gusta “ordeñar” a su sumiso personalmente, quizá porque les parece que es una buena manera de demostrar su dominio. De todas formas, hay una práctica casi generalizada entre las parejas de Dominante/sumiso: el sumiso tiene absolutamente prohibida la masturbación sin permiso explícito de su Dominante.Además, es frecuente que los Dominantes obliguen al sumiso a eyacular de una forma que le resulte humillante y ponga de manifiesto su posición subordinada, lo que, además, puede resultar divertido para su dueño/a.
Como hacer que al sumiso le resulte humillante la eyaculaciónEl sumiso debe masturbarse delante de su Ama/o y no estando sólo.Obligarle a hacerlo en una postura humillante (por ejemplo en el suelo a cuatro patas), o con determinada vestimenta.Obligarle a masturbarse mientras el Dominante se dedica a cualquier otra cosa, sin prestarle mucha atención.Hacerle eyacular en sus propias manos y obligarle a mantener el semen en sus manos un rato, antes de obligarle a tragarlo. Obligarle a esperar tiene dos objetivos: el primero, que se enfríe el semen para que sea más desagradable comérselo; y el segundo, que el sumiso pase un tiempo quieto y concentrado en lo que sabe que va a tener que hacer poco después.porPlaneta BDSM
“Te parece si vamos a tomar algo cuando salgas”.
Alicia, lee el mensaje que acaba de recibir, medio a escondidas (está en la oficina), contesta.
“Ok, saldré pronto si puedo, quedamos donde siempre, muuuuuaaaaaaks”.
Alicia sale a la hora de siempre, se monta en el coche y se
dirige al lugar de la cita desenfadada, escuchando música y cantando a viva
voz, apenas 15 minutos más tarde ya está aparcando el coche en el centro de la
ciudad, un pequeño paseíto y llega al lugar de la cita, Sergio ya está allí, un
abrazo y un beso, en forma de que ganas tiene de verte mutuo.
-Que tal el día mi niña?
-Uffffffff, no me hables, he tenido a mi jefe todo el día
encima….
-Que pesadito esta últimamente….cada día me caer peor.
-No te preocupes….ya se le pasara….y tú que tal el día?
-Bien, con muchas ganas de verte y salir un rato…esta mañana
cuando me fui estabas bien dormida.
Alicia, no dice nada, baja un poco la mirada y medio sonríe…
-Jooooooooooo, es que tenía mucho sueño, se esta tan bien en
la cama.
-Valeeeeeeeeeeeee, todo el mundo tiene derecho a hacerse el
dormido un día, pero princesa, no te acostumbres, ya sabes que no me gusta,
después vas con prisa y de malhumor todo el día…
-Sí, de verdad, que si…
-Pues dame un beso
Alicia y Sergio se besan y juguetean un rato….
-Y bueno, miraste lo del viaje?
-Ufffffffffffff, que va no he tenido tiempo
-No si ya veras, al final, nos quedamos sin reserva.
-Ya lo sé, pero ni he
tenido tiempo y tampoco me he acordado…
-Princesa, haberme avisado y lo miro yo
-Jooooooooo, no me regañes por eso ahora….ya lo haré!!!
-Pero si no te estoy regañando, solo te estoy diciendo, que
si no puedes me lo digas y lo hago yo
-Pues no me he acordado ni de una cosa, ni de la otra.
-Alicia, si no puedes hacerlo, para que te comprometes?
-Lo ves, como me estas regañando? Fufé!!!!!!
-Alicia!es que siempre es lo mismo, no te das cuenta?
-Pero si no puedo, no doy abasto, entre el trabajo, la
familia, tu….no puedo más!!!
-Ves en eso estoy de acuerdo contigo, deberías empezar a
organizarte un poco y donde no llegues delegar, quieres abarcar todo y luego
pasa lo que pasa.
-Encima, que hago lo que puedo, acabo recibiendo yo, me voy
fuera a fumar...
Alicia, se levanta, deja
a Sergio con la palabra en la boca y sale fuera del local, enfadada. Sergio
resopla, ya se le pasara piensa, lo mejor ahora es no hacer nada, al poco entra
Alicia, se sienta no dice continua enfadada.
-Ya te ha dado el aire un poco?
-es que no es justo!!!!
-Quieres saber lo que no es justo??
-No empieces…..que estoy cansada.
-Yo si estoy cansado princesa, estoy cansado que a la
mínima, te portes como una mocosa caprichosa, malcriada y orgullosa, estábamos
hablando, te estaba aconsejando, porque me preocupo por ti y tu en vez de al
menos escucharme, te levantas con una pataleta y me dejas con la palabra en la
boca.
-Pero, es que te pones muy pesado
-Si eso encima pesado, llevas tres semanas haciendo lo que
te gana, estoy siendo muy comprensivo, porque sé que estas bastante agobiada y
ahora el malo soy yo?
-Pues, si después, me vas a echar las cosas en cara, prefiero
que no perdones nada!!!!!
-Baja el tono de voz, estamos en un sitio público y que sea
la última vez, que te levantas y me dejas con la palabra en la boca está claro?
Alicia, baja la mirada, el tono de Sergio lo conoce
perfectamente.
-Voy a pagar y nos vamos a casa, no te muevas de aquí.
Sergio, paga la cuenta vuelve a la mesa.
-Vámonos
Alicia se levanta, salen los dos y van de camino a casa
dando un paseo, Alicia coge la mano de Sergio, miran algún escaparate, charlan
y la tensión, se rebaja. Al llegar casa los dos se dan una ducha, se ponen
cómodos.
-Cariño, que te apetece cenar?
-Cualquier cosa no tengo mucha hambre, pero antes ven que
quiero hablar contigo.
Alicia cierra los ojos y piensa.
-Dime cariño
-Siéntate por favor
-Princesa sigo dándole vueltas a lo que paso en el bar.
- vaya olvídalo…un mal día, ya está.
-Pero es que no puedo, sabes que no puedo cuando te dan esos
ataques de niña malcriada, no lo soporto.
- tampoco ha sido para tanto….
-No te das cuenta verdad?, que no se puede hablar contigo
con calma, que a la que te digo algo, te lo tomas a la tremenda, esto no puede
seguir así, no voy a permitírtelo más.
-Cariñoooooo……
-Lo siento mucho Alicia, pero tienes que aprender como son
las cosas aquí, tienes que aprender a respetarme y a obedecer.
-Si ya lo intento cariño, pero a veces…
-Pues a partir de ahora con el intento no vale, vas a tener
que aprender a medirte, porque este tipo de reacciones, no te las voy a
permitir más, van a empezar a tener consecuencias.
-Me vas a castigar?
- perdóname, venia nerviosa del trabajo….
-Yo no tengo la culpa, me parece que he sido bastante
comprensivo con eso, así que no me vale de excusa y encima levantarte y
dejarme, sin pedirme permiso….señorita así conmigo no.
Alicia se levanta orgullosa.
-Vete al rincón de rodillas a pensar un rato.
Alicia, no se mueve desafiante,
-Alicia, que te acabo de decir?
Alicia, sigue sin moverse, Sergio se levanta la coge del
brazo, Alicia se resiste y Sergio le da un par de azotes, mientras tira de
ella.
-No te compliques más el día señorita!!!!!!!
Al final, Alicia cede un poco y a regañadientes se deja
llevar al rincón.
-De rodillas ya!!!
Alicia, hace lo que Sergio le dice de mala gana y
refunfuñando.
-Te voy a tener ahí, hasta que me canse….al final
aprenderás.
Durante un buen rato Sergio hace sus cosas ignorando a
Alicia, que con el tiempo, empieza a estar incomoda, aburrida y nerviosa.
-Puedes venir
Alicia se levanta, ya empezaban a doler las rodillas…se
dirige a donde esta Sergio. Sergio se levanta y se desabrocha el cinturón, cuando
Alicia esta delante, sabe perfectamente que esa visión aterra a Alicia.
-Ya puedes bajarte el pantalón del pijama y ponte sobre al
apoya brazos del sofá!!!
-Sergio…cariño…. perdóname, por favor….
-Alicia bájate el pantalón o lo hago yo.
Alicia, hace un mueca de desaprobación, pero obedece, la
capacidad de disuasión que tiene el cinturón en su mente es muy importante.
-Sergio….con el cinturón no porfaaaaaa
-Bájate la ropa interior también
-Sergio…no….no estas siendo justo….
Sin tiempo a terminar la frase, un plan resuena en la
habitación, Sergio da un bofetón a Alicia, que inmediatamente se da cuenta, que
ha colmado la paciencia de Sergio, así que decide que es mejor colaborar.
Se coloca donde Sergio le ha dicho y recibe un severo
castigo y largo castigo a base de cinturón doblado.
Cuando Sergio crees que es suficiente detiene el castigo.
-Ahora, te levantas y te vas a la habitación, hasta que
tengas algo que decirme, mientras no salgas para nada de allí, está claro??
Alicia, asiente sin articular palabra, se viste como puede y
se encierra en la habitación.
Al rato, vuelve a aparecer, está cansada, dolorida, arrepentida
y triste…
-Tienes algo que decir?
-Si…..que lo siento mucho…que no debí pagar el día malo
contigo, que me perdones por favor.
-Ven aquí anda, sabes que te voy a perdonar, pero espero que
esto no se vuelva a repetir de acuerdo?
-Si cariño….voy a intentarlo al menos.
-Entonces, te vas a portar como una mujer?
-En ello estamos, quieres que te lo demuestre?

Tener fetiches y fantasías eróticas en mente es sensacional, pero atreverse a contárselos a tu pareja no tanto. Si te mueres de gana por compartir uno de tus lados más eróticos con tu compañero sexual, te recomendamos que lo intentes lo antes posible. Ten en cuenta que no todas las personas saben lo que es un fetiche, así que debes ser muy cuidadoso, pero también muy sincero.
Si quieres conocer la mejor forma de hacerlo sin meter la pata, lee nuestra guía de Cómo contar tus fetiches