Si ya estás familiarizado con el arte de la
restricción corporal, es probable que tengas una idea de cuáles son tus
accesorios favoritos o cuáles te gustaría probar.
Pero la variedad que hay en las tiendas es
tan grande que puede ser un poco difícil decidirte por el más conveniente para
ti. Por ejemplo, ¿sogas naturales o sintéticas? ¿tobilleras y esposas o un
conjunto que retenga todo a la vez?
La respuesta a esto depende de varios
factores: desde tus gustos y los de tu acompañante hasta el tipo de fantasía
que quieran cumplir.
¿No sabes cómo elegir? Sigue leyendo esta
nota.

Tipos de
accesorios para Bondage
Antes de aventurarte en tu búsqueda,
repasemos cuáles son los accesorios para la inmovilización corporal más
utilizados:
·
Esposas: son básicas para estas
prácticas. Las suelen usar los principiantes para irse adaptando, pero también
son utilizadas incluso por los más avanzados.
·
Collares: es un símbolo de la
sumisión, y acompañado con una cadena puede darle el control al amo sobre su
sumiso.
·
Arneses corporales y cinturones
de sujeción: son sistemas un poco más complejos que te permitirán inmovilizar a
la otra persona en la posición que desees. O, por el contrario, podrás sentir
la adrenalina de tener limitaciones en el movimiento de tu cuerpo.
·
Otros complementos: como las
plumas sensitivas, por ejemplo. Estas pueden agregar un toque divertido durante
la sesión.
Cómo
comenzar en el Bondage
Meterte de lleno en el arte del Bondage es
un proceso que puedes hacer poco a poco según te sientas cómodo. Así que para
empezar no es necesario que adquieras los últimos y más avanzados accesorios.
De hecho, es normal si los primeros días te
sientes un poco extraño o apenado. Eso no quiere decir que el Bondage no sea
para ti, sino que quizás necesitas comenzar con algo más sutil.
Incluso, un conjunto de lencería de cuero
puede dar pie a nuevas experiencias en el área. Pero si ya estás un poco más
preparado, puedes adquirir un kit compuesto por todos los accesorios necesarios
para una práctica completa, como esposas, tobilleras, una suave venda para los
ojos y una pluma para experimentar cosquilleos.
Prácticos
consejos para una mejor selección
·
Ten una conversación previa con
tu socio. Definan qué quieren lograr, qué les gustaría experimentar, cuáles son
los límites. Todo esto les ayudará a elegir de forma más fluida.
·
Evita el uso de accesorios
improvisados en casa, porque no solo pueden arruinar tu pequeña aventura, sino
que además podrían resultar peligrosos. Los objetos especializados para Bondage
están diseñados para proteger tu piel y evitar las molestias durante su uso.
·
Te recomendamos dar preferencia
a los accesorios hechos de cuero y silicona por encima de los de acero. Los
últimos no son nada flexibles y aumentan las posibilidades de crear fricción.
·
Si no confías 100% en la
persona con quien vas a compartir esta experiencia, te sugerimos utilizar
accesorios que cuenten con sistemas de seguridad integrados, como aquellos que
cuentan con un “botón del pánico”. También puedes optar por tener unas tijeras
a mano para poder soltarte cuando quieras. Sin embargo, lo más aconsejable es
que realices este viaje con alguien en quien puedas confiar.
¿Quieres saber más sobre los accesorios
para Bondage y cómo elegirlos?
Lee la guía completa. BONDAGE - BONDAGE - ¿CÓMO ELEGIR UN ACCESORIO DE INMOVILIZACIÓN CORPORAL?
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ASPECTO DE LA SUMISA FISICO E INTELECTUAL
*Ser agradable en todos los sentidos para su señor, vista, oido, olfato,paladar,tacto e intelecto, esta condicion no se limita solo al estar ante su señor, debe de ser ya parte de la naturaleza de la sumisa.
*La sumisa amoldará su cuerpo , apariencia y hábitos a los deseos de su Señor.
Así como sucede con el aspecto físico, pasa también con la mente. La sumisa nunca termina de aprender, de saber todo lo necesario para ser lo más perfecta posible.
*Debe cultivar su mente leyendo, aprendiendo, mejorando día a día sus conocimientos. Debe saber los gustos de su Señor y procurar dárselos en la medida en que sea posible hacerlo. Una sumisa debe de ser el orgullo de su Amo siempre: en la intimidad de una escena y en público.
*Debe tener conocimientos si así su Amo lo requiere, nociones de los temas que se hablan con los conocidos, aún cuando no se le permita participar.
*Su vida interior también es importante, es decir, procurar ser mejor ser humano, ser mejor persona. Crecer por dentro mientras que por fuera mejoramos nuestro aspecto. Acrecentar sus virtudes y trabajar en sus defectos para corregirlos, tener una rica vida interior que la hagan luminosa, con luz interior propia.
La seguridad del ser sumiso SIEMPRE será la prioridad máxima para un Dominante, tanto emocionalmente, como físicamente.
SIEMPRE respetará y honrará la palabra segura del ser sumiso y jamás lo pondrá en una situación en la cual se vea con el temor de usarla.
De la misma manera que la sumisión es un regalo preciado, la Dominación es un talento que debe ser amaestrado, por lo tanto sea cortes y experimentado en la dominación ANTES de tomar la responsabilidad por la vida de otra persona.
No sea demasiado arrogante para escuchar y comprender los puntos de vista de su ser sumiso y sus necesidades. Quizás aprenda algo de ellos. Después de todo, la comunicación es lo fundamental de una relación D/s sólida y no esta no puede ser obtenida si todo viene de un solo lado.
Jamás castigue a un ser sumiso reteniéndole su cariño y afecto, esto es chantaje emocional.
Dé su apoyo y guíe al ser sumiso cuando este lo necesite y manténgase en contacto con los cambios de humor de su ser sumiso. A cambio de esto, obtendrá un ser sumiso que estará con animo de complacer y servirle porque se siente valorado.
Entregue a su ser sumiso una guía prenegociada por las cuales debe regirse y cuando este las incumpla sea CONSISTENTE aplicando el castigo.
Comprenda que del mismo modo que la confianza de un ser sumiso por su Dominante ha de ser sentida, igualmente el Dominante se tiene que ganar esa confianza. Esto no disminuye su control, lo fortalece.
Disfrute y use lo que se le ofrece con ternura, dureza, dolor y placer y tenga la sabiduría cuando usar cada una de ellos.
Jamás este tan lleno de orgullo o ciego por su ego y/o poder que sea incapaz de admitir cuando ha cometido un error, incluso para decir, Lo siento. De la misma manera que ningún ser sumiso es perfecto para su Dominante 24 horas al día, ningún Dominante es perfecto tampoco.
No sienta temor al extender confianza. De la misma manera que usted demuestra que es de confiar cuando su ser sumiso confía en usted, de ese mismo modo el ser sumiso necesita sentir que se confié en el/ella. El no hacer esto puede terminar envenenando la relación.
Cuide y eduque a su ser sumiso. Mientras mas sepa y pueda hacer, mas valioso es para si mismo como persona, y para el efecto que su sumisión tendrá en los dos. Es mas satisfactorio tener una persona fuerte que confíe en usted entregándole el control, que tener el control sobre una persona que sea una "alfombra".

Si tu inquietud es saber si ya te he olvidado, te responderé con sinceridad: No, aún no he podido olvidarte y quizás nunca lo haga, es verdad que en su momento fuiste alguien muy importante para mi, conocerte fue una de las mejores cosas que me pasaron en la vida, pero irme de tu lado también fue una de ellas. Fuiste alguien muy importante en mi pasado y es por eso que aún te recuerdo, pero ahora eres solo eso, un simple recuerdo.Ahora ya sabes la respuesta, no te he olvidado, pero si he dejado de amarte, ya no te extraño y mucho menos te necesito, después de todo me di cuenta que también podía ser feliz sin ti...
La
sumisión mental es la gran desconocida dentro del BDSM, sin embargo es la
sumisión más importante, pues cualquier tipo de sumisión acaba y empieza en la mente sumisa, entonces...
¿QUÉ ES
LA SUMISIÓN MENTAL?
*Es ante
todo un SENTIMIENTO AMOROSO.
Una unión
o fusión intensa con el Amo.
*Es un
ESTADO DE LA MENTE. Es decir, no es una entrega material de algo tangible como ocurre con la “sumisión sexual“.
*Es una
ACTITUD: Los que hayáis tenido hijos
quizás comprendáis la actitud de una
madre con su bebé. Su bebé es “su“vida. Está atenta a él, lo siente en cada momento. Pues bien, la sumisión mental
lleva a la sumisa un sentimiento muy
parecido con respecto a su Amo.
*A medida
que la sumisión mental aumenta, se produce un sentimiento de PLENITUD y
curiosamente un sentimiento de LIBERTAD en
la mente sumisa.
Plenitud
porque su mente esta llena de amor hacia su Amo, y de libertad porque ha llegado a un estado de sumisión en el que
la con fianza se ha instalado en su
corazón. Su mente está poseída por su Amo y esto la libera de dudas y temores.
Además la libera -al realizarse- de esa necesidad profunda de
entrega.
*La
sumisión mental es casi siempre un ESTADO más PERMANENTE y que va más allá del ámbito de una sesión. A medida que su
mente está más sometida la persona sumisa se encuentra más llena y poseída por
su Amo en casi todo momento.
*Una
sumisa me ha hecho especial incidencia en que el estado de sumisión mental
presupone CONFIANZA:“La sumisión mental yo la relacionaría con la persecución de esa confianza ciega que
borra de la mente las dudas. Una confianza profunda e instintiva“.
*Algunos
autores asocian la sumisión mental a la SINCERIDAD y a la entrega al Amo de
todo lo que sucede en su mente sumisa. Esto ya se da por descontado.
Nadie
puede imaginar la sumisión sexual sin la entrega de su sexo. Nadie puede
imaginar la sumisión mental sin la entrega de lo que pase por la mente sumisa
ALGUNAS
CURIOSIDADES QUE AYUDAN A COMPRENDER QUÉ ES LA SUMISIÓN MENTAL
*LAS
COINCIDENCIAS CON EL MISTICISMO RELIGIOSO. Si queréis comprender con exactitud
que es la sumisión mental llevada a su máxima expresión, estudiad los textos
del misticismo religioso.
Algún
día, alguien tendría que estudiar las increíbles coincidencias que hay entre el
misticismo religioso -las reglas, los niveles, el lenguaje, los nombres de
algunas órdenes religiosas etc. y nuestro mundo.
*LAS
ESCENAS DE HUMILLACIÓN. Es curioso que algunos coincidan en que las escenas de humillación aumentan enormemente el
“estado de sumisión“. Se explica porque la persona sumisa, al verse en la
aparente contradicción de disfrutar
de humillaciones, la sitúa en un estado de profunda humildad que posibilita a
su vez una entrega más limpia de dudas y barreras.
¿CÓMO SE
LOGRA LA SUMISIÓN MENTAL DE LA PERSONA SUMISA?
Así como
hay muchos textos sobre cómo lograr todos tipo de sumisiones: En el movimiento,
en la voz y sobre todo la sumisión sexual, no he encontrado casi nada sobre
cómo lograr la sumisión mental.
La razón
es muy sencilla: La sumisión mental se logra como resultado de TODAS las
sumisiones. No hay un camino o mejor dicho sí lo hay, es el conjunto de todos
los caminos los que al final llevan a la sumisión mental.
Por eso
yo digo que la sumisión mental es la sumisión de sumisiones y el destino final
de todas ellas.
En
definitiva, he encontrado pocas TÉCNICAS DE ENTRENAMIENTO específico de la sumisión mental. Aquí apunto
alguna:
*Algún
autor incide en la necesidad de:
INTROSPECCIÓN
de la sumisa, analizando su mundo
interior, sus emociones, sus miedos, sus dudas, meditando sobre cómo mejorar su comportamiento. Los diarios se
apuntan como un instrumento valioso en este sentido. Estamos hablando de
diarios en los que la sumisa refleja su mundo
interior, sus dudas, avances y retrocesos en su camino hacia la sumisión. Estos
diarios son efectivos si son revisados a menudo por el Amo y la sumisa,
comentando los obstáculos, los avances y retrocesos hacia la sumisión perfecta.
*Las
escenas de ADORACIÓN:
La
contemplación casi mística del Amo es un ejercicio de sumisión mental.
*Se habla
mucho en la red de un estado mental especial llamado SUB-ESPACIO
. Se
suele experimentar durante una sesión SM especialmente intensa y en él la
persona sumisa entra en un estado alterado de conciencia. Hay varios grados de
subespacio. Una sumisa llega a ser mucho más maleable a la dominación en esos
momentos, por ello algunos piensan que es un estado intensamente sumiso.
Tengo mis
dudas sobre si esa experiencia aumenta el
grado de sumisión mental de forma permanente después de la sesión, porque se ha
de tener en cuenta que su estado está provocado por unas substancias dopantes
que el mismo cuerpo segrega (endorfinas). Su discurso mental está alterado . No
creo que una experiencia de este tipo aumentara la devoción hacia su Amo de
manera tan significativa y permanente como el que sentía durante la sesión.
*Personalmente hay un procedimiento que he escogido
del
misticismo religioso que recomendaría: La MEDITACIÓN diaria y placentera sobre
el Amo, asociándolo siempre a sensaciones agradables. Las cibersumisas ya lo hacen:
Casi siempre se van a dormir pensando en su Amo, asociando su imagen al estado
placentero en que las ha dejado la sesión que acaban de tener con Él. Asocian
entonces la imagen del Amo a algo tranquilo, luminoso y sobre todo bello. Es
una sensación de amor intenso .
*Por
último quiero hacer especial hincapié en el tema ÉTICO
. El BDSM
es un sistema de relaciones personales muy equilibrado. El Amo recibe la
entrega de la mente sumisa pero al mismo tiempo carga con la responsabilidad de
ser el digno recipiente de esa entrega. Aunque en una relación BDSM el
crecimiento personal ha de ser mutuo, considero que el Amo, al poseer la mente
sumisa está especialmente obligado a ayudar en su crecimiento, de manera
positiva y en todos los aspectos.
Estoy
hablando de auténticos Amos, personas responsables y sanas, que se ganen el
respeto de su sumisa por una actuación ética, digna, no de patéticos payasos
-que últimamente pululan mucho por la red- que creen que ser Amo es escudarse
detrás de un látigo y decirle cuatro palabras soeces a la sumisa vengan o no a
cuento.
La
sumisión mental es el estado superior y último de las sumisiones, la más
maravillosa y placentera de ellas, pero también la más delicada y con más
riesgo de sufrir daño. Recomendaría a las sumisas que antes de hacer esta
última y definitiva entrega se preguntaran si su Amo se la merece por haber
ganado su respeto con una conducta ética y digna hacia ellas.
EL FARO
La lluvia tiene ese sonido constante, inminente, permanente. Es un manto de sonido que lo envuelve todo y las gotas infinitas bañan la casa, se estrellan en todo una y otra vez. Una y otra vez, una y otra vez. La habitación es cálida pero más aún su cuerpo desnudo y de pie frente al espejo. Un espejo largo como un ventanal la muestra de cuerpo entero. Su dueño la había desnudado y puesto a contemplarse a sí misma. Incómoda inicialmente le costaba verse desnuda, y lo primero que sus ojos buscaron fueron determinar imperfecciones, asimetrías, manchas, marcas, detalles que la avergonzaban. Se sonrojó completamente cuando su dueño se le acercó y le comentó suavemente al oído: “¿Los sentidos te averguenzan? Yo creo que no. Aceptarte te cuesta. Pero ahora sin un sentido mirarás con otros ojos. Como ya te dije, esta vez seremos dos”.
En ese momento con un pañuelo de textura suave empieza a cubrirle los ojos y ella siente de pronto que su piel adquiere otra temperatura. Trata de recordar la habitación. La cama, el par de sillas en una esquina, el espejo pero no tiene tiempo de mucho puesto que su dueño la coge de la mano y le conduce por la habitación. Ella siente sus pies sobre el piso, siente una ligera briza rozar su torso, siente su propia respiración que se acelera un poco. Después de dar unos cuantos pasos pequeños, un poco temerosa de chocarse con algo, siente que se detiene y escucha una puerta que se abre.
Entra otra briza de aire que le da de lleno en la espalda. Quiere voltear como si no tuviese sus ojos cubiertos, como si quisiera mirar a través de la tela que ha dejado todo oscuro para ella. Escucha susurros y siente que se le acercan. Su dueño le dice al oído otra vez: “A él se le tiene prohibido hablar y a ti también se te tiene prohibido hablar salvo la palabra de seguridad”.
Ella asiente con la cabeza y su dueño le dice al otro sujeto que se acerque. Escucha nuevamente susurros y sin estar prevenida siente que algo se le acerca al cuerpo, no sabe si son sus manos, no sabe si es un objeto hasta que siente esa corriente de aire que solo podría ser de la respiración humana. ¿Será la boca?. No lo es, por su espalda siente una filosa, amenazante, curiosa, expandida nariz que la olfatea. Le olfatea el cabello, siente que se mueve como un pájaro alrededor de ella, olisqueando su cuello, sus senos, su vientre. Siente el roce de la punta de la nariz bajando hacia su sexo donde se detiene y aspira profundamente como si quisiera retener ese aroma. Continúa por la cadera y las piernas hasta que se detiene y siente unas manos que la fuerzan a inclinarse hacia adelante. Esas manos hacen que sus manos se recuesten sobre la cama y la dejan en posición inclinada con la cola empinada. Nuevamente las manos le indican que abra las piernas y ella obedece. Y otra vez, esa nariz, esa nariz empieza en las caderas y busca otra vez su sexo que se entremete entres sus labios vaginales. Una ligera cosquilla le hace ladearse y sonríe pero una palmada certera le hace quedar quieta otra vez. La nariz pasa a olfatearle el ano y sube por su espalda. Siente otra vez ese cosquilleo pero se aguanta para no recibir otra nalgada. La nariz se aleja y es puesta de pie nuevamente, erguida. Mentalmente ella se ubica nuevamente en la habitación. Sabe que frente a ella está la cama, sabe…. de pronto siente en su boca otra boca. Un beso imprevisto, se posa en su boca y mueve los labios. Ella inicialmente no sabe si son los labios del otro sujeto o son los labios de su dueño pero rápidamente reconoce la forma de besar de su dueño. Una forma suave inicialmente y luego con esa lengua curiosa que le gusta abrirle los labios, con esos dientes que la mordisquean. Es un beso largo y apasionado que continúa hasta mordisquearle el cuello, besarle los hombros, y en ese afán siente otra boca que empieza a besarla desde la espalda bajando hacia sus nalgas. Y la otra boca se detiene en sus senos turgentes y juega con sus pezones que están super sensibles y siente, las bocas que la recorren, siente el aliento caliente de los corazones excitados. La presión de los dientes en sus pezones, ella suspira, y también se agita. Siente el otro rostro hundido entre sus nalgas, y una lengua pequeña, apenas perceptible queriendo lamerle el ano y un poco la vagina. Ella no sabe si inclinarse o quedarse quieta puesto que su dueño, piensa ella, está ocupado con sus senos, mordiéndolos a su antojo pero la otra boca pareciera padecer entre sus nalgas y se imagina el rostro. Piensa, y si presiono las nalgas para complicarle la tarea, o si trato de adivinar cómo es su rostro con la sensibilidad de mis nalgas. Se le dibuja una sonrisa en la mente y quizá en el rostro pero siente que le jalan el cabello y escucha la voz de su dueño que le dice: “de rodillas perra…”
Ella obedece en el acto y siente su peso sobre sus rodillas y no sabe qué pasa hasta que una mano le toca con curiosidad sus labios y mete un dedo que ella chupa con recelo. No es el dedo de su dueño, es un dedo más largo y delgado que el de su dueño. De pronto imagina al sujeto como alto y delgado, como huesudo y sintió algo de incomodidad pero no tuvo tiempo de seguir reflexionando puesto que de pronto sintió en su boca entrar una verga que en el acto ella reconoció como la verga de su dueño. Para ella siempre le pareció adecuada, ni larga ni corta, ni gruesa, ni delgada. Saboreó la verga de su dueño mientras sentía otra vez esa otra boca mordisqueando sus hombros mientras la verga de su dueño, entraba y salía de su boca con frenesí. Y ella sentía su respiración entrecortada cuando entraba toda la verga en su boca, sentía la punta asomarse por la garganta y sentía su saliva, sus ojos que en la oscuridad lagrimeaban. Y de pronto la otra boca desapareció. No sabía si se habría retirado o se preparaba para otra cosa. Hasta que sintió que la ponían en cuatro y otra vez esa boca concentrada en sus caderas y sus nalgas. La verga de su dueño otra vez se acomodaba para que ella pudiera chuparla y lamerla una y otra vez y estaba en ese trance cuando sintió como una electricidad que le recorriera su cuerpo una mordida certera en la nalga, una mordida profunda y con fuerza. Ella lanzó un grito de dolor pero fue reprimida con una cachetada que le propinó su dueño gritando: “silencio!!!”. E inmediatamente sintió que su dueño hundía su verga en su boca y ella dio un par de arcadas pero no fue impedimento para que su dueño siga penetrándole la boca. Y la otra boca seguía hundiendo su lengua en su ano y su vagina. Era placentero pero no podía más con la verga de su dueño en su boca y otra mordida profunda en el muslo la hizo estremecerse otra vez pero no hizo ruido alguno. Otra vez le jalaron el cabello para ponerla de rodillas otra vez. Su boca salivaba bastante y trató de incorporarse pero sintió otra verga en su boca, más pequeña y gruesa que entraba con fuerza. Pero esta verga no le daban arcadas pero su le cubrían toda la boca, no le dejaba respirar bien. La sentía rugosa y gruesa llenándole la boca. No podía repelerla sino degustarla y sentirla diferente hasta acostumbrarse hasta que esa verga salió de su boca y entró la otra verga, la de su dueño quien arremetía profundamente y otra vez las arcadas y esas lágrimas en la oscuridad que le hacían sentir diferente. De pronto parecía que no estaba ciega sino que había cerrado los ojos porque quería ver más, quería sentir más. En ese razonamiento estaba y sentía las dos vergas turnarse en su boca, cada una a su ritmo, cada una con su sabor, cada una ensalivadas por ella. Pero otro tión de su cabello la desubicó completamente. Se sintió llevada, dirigida, arrastrada hasta que sintió el borde de la cama donde fue tumbada boca arriba. Unas manos fuertes le abrieron las piernas y sentía que encima de ella alguien se acomodaba hasta que sintió los dedos de su dueño que le abrían la boca y sin contemplación otra vez su verga que se metía a profundidad. Y la otra boca arremetía con su lengua buscando la profundidad de su vagina. Con todas esa emociones no sabría si sentirse dichosa o apabullada de sensaciones. Esa boca indiscreta e impetuosa que le sorbía sus líquidos, que succionaban su clítoris con fuerza, que se hundía entre sus labios buscándola, lamiéndola, olfateándola. Y la verga de su dueño ensartada en su boca, ella también lamiéndola, también tratando de sorber esas gotitas que ella imagina transparentes que salen de la cabecita de su verga. Sentía su cuerpo hervir de sensaciones, sentía su vagina muy húmeda y mojada y no sabía si eran sus líquidos o la saliva de la otra boca. Pensar, es algo complicado cuando tus sentidos están disparados a todos lados y las sensaciones la inundaban por completo. No sabía si eso era un orgasmo o solo un estertor de placer hasta que de pronto escuchó a su dueño decirle. “faltan otros sentidos, no te desaparezcas…”
D.
¿QUE ES UNA SUMISA?
Es una persona que de manera
voluntaria y consensuada decide entregar su cuerpo y su pensamiento a otra, que
por la atracción, admiración y deseo que le inspira la sumisa no tiene reparo
de entregarse a ella.
¿CÓMO LLEGA UNA SUMISA A “SER“SUMISA?
La primera pregunta que se
hace una mujer que cree tener Tendencias sumisas es si realmente tiene vocación
sumisa, si es sumisa o es sólo una fantasía.
Una sumisa lo es, cuando al
menos se cumplen los siguientes Requisitos:
1)Que se sienta sumisa.
2)Que quiera ser sumisa.
3)Que quiera esforzarse en ser
sumisa.
4)Que no haya nada que le
impida finalmente SER sumisa.
*QUE SE SIENTA SUMISA: ¿Cómo
sabe una sumisa que es sumisa?, éste es el primer problema con el que se
enfrenta una sumisa, no sabe si realmente es sumisa, no sabe realmente lo que
quiere y de dos maneras:
-Si es algo pasajero o
profundo.
-Si sus sentimientos son
sumisos, dominantes o ambos a la vez.
Se podría decir que una mujer
“se siente” sumisa si percibe, siente, experimenta, sentimientos y necesidades
sumisas en su interior. Lo que primero se suele percibir, las vivencias sumisas
iniciales más conocidas e inmediatas son las FANTASÍAS sumisas.
Normalmente se suele partir de
ahí. La lectura de los relatos BDSM puede ser un buen instrumento en la
exploración de las propias fantasías, con la condición de no perder de vista
que son sólo eso: fantasías. Lo que realmente define la sumisión y lo que
primero debes preguntarte si tienes, es lo que ha venido en llamarse la
“esencia sumisa“, que en
resumen es el deseo profundo de conseguir la propia felicidad a través de la
felicidad del Amo.
Es decir, cuando se da el
hecho paradójico de que cuanto más te despegues de tu propia satisfacción para
entregarte a conseguir la de tu Amo, más feliz serás en tu entrega. Ésta es la
gran PARADOJA de la sumisión. La otra gran paradoja la constituye el hecho de
que, la mayoría de las sumisas, experimentan una sensación de mayor libertad
cuanto más sumisas, sujetas y entregadas se sienten.
Esta primera y aparente
paradoja además, parece ir en contra del Principio del Placer, por el cual,
todo ser vivo tiende a la satisfacción de sus necesidades y el placer que ello
le proporciona. Porque la sumisa como todo ser vivo, tiende a conseguir su
propia felicidad. Nada ni nadie, ni mucho menos su Amo, deben apartarle de este
empeño vital.
Pero además parece que va en
contra del principio fundamental de la sumisión por el cual, ésta debe
proporcionar placer en sí misma. No tiene sentido someterse a alguien, si esa
sumisión no va a darle satisfacciones a la persona sumisa.
El secreto de esta aparente
paradoja y sus contradicciones está en el RITMO y el NIVEL. Cada sumisa tiene
un ritmo y un límite en su entrega, límite a partir del cual ya no le resulta
placentera.
Piénsese por ejemplo, que
todas las sumisas no tiene vocación de esclava, ni tienen porque tenerla.
Suelen encontrarse Amos, que estúpidamente se empecinan en lograr que sus
sumisas superen un nivel para el que su sumisa no tiene capacidad ni
posibilidad. Su nivel está muchas veces limitado simplemente por sus propias circunstancias
personales. A veces la impaciencia e inmadurez del Amo le hace exigir a su
sumisa un nivel superior demasiado pronto y demasiado rápido.
En realidad si una persona
tiene tendencia a la sumisión, tiene la necesidad más o menos desarrollada de
procurar la felicidad de su Amo. Pero cualquiera puede comprender, que a una
sumisa no se le puede pedir desde el primer día que la satisfacción de hacer feliz
a su Amo supere la natural tendencia a conseguir su propio placer inmediato.
Pero lo que sí puede pedírsele
a una sumisa es que haga su entrega a su RITMO. Un ritmo guiado y dirigido
inteligentemente por su Amo que poco a poco le ayudará a superar esta aparente contradicción
y a buscar y encontrar en su interior el placer de la entrega. Y todo ello
hasta un NIVEL, “su“nivel, el que ella y su Amo antes o después encontrarán, y
que éste deberá respetar como uno más de sus límites.
Todo esto no viene por arte de
magia, porque sí. Para que la sumisa encuentre su felicidad en la aparente
negación de la suya, necesita ante todo que su entrega sea reconocida y
apreciada por su Amo, necesita de su apoyo y estímulo positivo, además de un comportamiento
correcto de su Amo, con trabajo, dedicación, honestidad etc.
Ocurre frecuentemente que los
Amos olvidan que lo primero que un Amo debe lograr de una sumisa es que sea
feliz en su sumisión, lo que a su vez redundará en un mayor deseo de ella de
darle toda la felicidad y satisfacción posible. Este maravilloso método de dominación
lo llamo “la Espiral Positiva“ y no me extiendo en él porque está perfectamente
descrito en este blog.
*QUE QUIERA SER SUMISA: Una
sumisa puede que tenga deseos sumisos pero puede que no quiera dejarlos salir,
practicarlos. Las causas pueden ser muchas. Quizá porque su necesidad no es lo suficientemente
perentoria para....
*QUE QUIERA ESFORZARSE EN SER
SUMISA: Ser sumisa -como el ser Amo- conlleva esfuerzos y renuncias que quizá
una mujer no esté dispuesta a hacer. También implica a veces riesgos físicos, emocionales
y de todo tipo que no le compense afrontar.
*QUE NO HAYA NADA QUE LE
IMPIDA FINALMENTE SER SUMISA: Puede que la sumisa tenga a su favor los tres
requisitos anteriores, pero es posible que no pueda llevar a cabo su sumisión
de manera práctica por motivos ajenos a ella. Las razones pueden ser variadísimas:
No encontrar el Amo que a ella le parezca apropiado, su situación familiar,
minusvalías físicas, etc .
En definitiva, no basta la
fantasía de ser sumisa. Para SER sumisa, se necesita sentirlo, querer serlo,
esforzarse en ello y que no haya nada que le impida finalmente SER SUMISA.
¿PERO, REALMENTE SOY SUMISA O
TODO LO CONTRARIO?
Muchas veces he oído de Amos:
“¡Bah!, mi sumisa no sabe lo que quiere“. Sin pensar que éste es un proceso
normal. Ocurre frecuentemente. Al principio la sumisa no sabe identificar muy bien
lo que le pasa. Es labor de su posible Amo guiarle (sin forzarle jamás),
primero en la elección del lado de la fusta en el que quiere quedarse y después
en qué nivel quiere vivir su tendencia. A veces ocurre que la mujer en
cuestión, realmente no tiene necesidades BDSM de ninguna clase. En este caso,
un Amo honesto y responsable debería expresarle su opinión en este sentido.
El problema es, que todos
somos switch, sólo que tenemos un porcentaje mayor de una tendencia u otra.
Decidirse a qué lado quedarse a veces lleva tiempo.
No te inquietes ante la
aparente paradoja de que tener un carácter fuerte y sin embargo tener fantasías
sumisas. Si tienes fantasías exclusivamente
sumisas, lo más probable es que tu tendencia principal sea efectivamente
sumisa. Esto ocurre porque EL CARÁCTER NO DEFINE LA TENDENCIA. Puedes
perfectamente tener un carácter fuerte y tu tendencia ser sumisa, o viceversa
en cuanto al dominante. Además, la sumisión no aparece con cualquier persona y
en cualquier lugar, se suele disparar en ciertos momentos y situaciones, no en
cualquier momento. De ahí que por ejemplo, una actitud dominante de alguien que
no conoces, que no te atraiga o que esté fuera de contexto, se suele percibir
más como algo patético que como una situación excitante.
Jay Wiseman en su obra “BDSM“,
Página 467, propone un criterio, que aunque simple, es muy efectivo: “Si
quieres saber qué es lo que te va, presta una atenta mirada a qué es lo que
estás fantaseando justo antes del orgasmo cuando te estás masturbando“
Ser sumisa es en principio muy
sencillo, consiste sólo en eso:
SER sumisa, es decir, que
mientras desees serlo y ante la presencia de tu Amo, tu cuerpo y tu mente reflejen
una ACTITUD sumisa, tener pensamientos sumisos, obedecer sumisamente, y sobre todo,
que se note tu felicidad de ser sumisa, junto con la satisfacción de aumentar
el bienestar de tu Amo. Una sumisa que no es feliz de serlo, es una mujer que
escenifica su sumisión, pero NO es sumisa.