
Si tu inquietud es saber si ya te he olvidado, te responderé con sinceridad: No, aún no he podido olvidarte y quizás nunca lo haga, es verdad que en su momento fuiste alguien muy importante para mi, conocerte fue una de las mejores cosas que me pasaron en la vida, pero irme de tu lado también fue una de ellas. Fuiste alguien muy importante en mi pasado y es por eso que aún te recuerdo, pero ahora eres solo eso, un simple recuerdo.Ahora ya sabes la respuesta, no te he olvidado, pero si he dejado de amarte, ya no te extraño y mucho menos te necesito, después de todo me di cuenta que también podía ser feliz sin ti...
Si ya estás familiarizado con el arte de la
restricción corporal, es probable que tengas una idea de cuáles son tus
accesorios favoritos o cuáles te gustaría probar.
Pero la variedad que hay en las tiendas es
tan grande que puede ser un poco difícil decidirte por el más conveniente para
ti. Por ejemplo, ¿sogas naturales o sintéticas? ¿tobilleras y esposas o un
conjunto que retenga todo a la vez?
La respuesta a esto depende de varios
factores: desde tus gustos y los de tu acompañante hasta el tipo de fantasía
que quieran cumplir.
¿No sabes cómo elegir? Sigue leyendo esta
nota.

Tipos de
accesorios para Bondage
Antes de aventurarte en tu búsqueda,
repasemos cuáles son los accesorios para la inmovilización corporal más
utilizados:
·
Esposas: son básicas para estas
prácticas. Las suelen usar los principiantes para irse adaptando, pero también
son utilizadas incluso por los más avanzados.
·
Collares: es un símbolo de la
sumisión, y acompañado con una cadena puede darle el control al amo sobre su
sumiso.
·
Arneses corporales y cinturones
de sujeción: son sistemas un poco más complejos que te permitirán inmovilizar a
la otra persona en la posición que desees. O, por el contrario, podrás sentir
la adrenalina de tener limitaciones en el movimiento de tu cuerpo.
·
Otros complementos: como las
plumas sensitivas, por ejemplo. Estas pueden agregar un toque divertido durante
la sesión.
Cómo
comenzar en el Bondage
Meterte de lleno en el arte del Bondage es
un proceso que puedes hacer poco a poco según te sientas cómodo. Así que para
empezar no es necesario que adquieras los últimos y más avanzados accesorios.
De hecho, es normal si los primeros días te
sientes un poco extraño o apenado. Eso no quiere decir que el Bondage no sea
para ti, sino que quizás necesitas comenzar con algo más sutil.
Incluso, un conjunto de lencería de cuero
puede dar pie a nuevas experiencias en el área. Pero si ya estás un poco más
preparado, puedes adquirir un kit compuesto por todos los accesorios necesarios
para una práctica completa, como esposas, tobilleras, una suave venda para los
ojos y una pluma para experimentar cosquilleos.
Prácticos
consejos para una mejor selección
·
Ten una conversación previa con
tu socio. Definan qué quieren lograr, qué les gustaría experimentar, cuáles son
los límites. Todo esto les ayudará a elegir de forma más fluida.
·
Evita el uso de accesorios
improvisados en casa, porque no solo pueden arruinar tu pequeña aventura, sino
que además podrían resultar peligrosos. Los objetos especializados para Bondage
están diseñados para proteger tu piel y evitar las molestias durante su uso.
·
Te recomendamos dar preferencia
a los accesorios hechos de cuero y silicona por encima de los de acero. Los
últimos no son nada flexibles y aumentan las posibilidades de crear fricción.
·
Si no confías 100% en la
persona con quien vas a compartir esta experiencia, te sugerimos utilizar
accesorios que cuenten con sistemas de seguridad integrados, como aquellos que
cuentan con un “botón del pánico”. También puedes optar por tener unas tijeras
a mano para poder soltarte cuando quieras. Sin embargo, lo más aconsejable es
que realices este viaje con alguien en quien puedas confiar.
¿Quieres saber más sobre los accesorios
para Bondage y cómo elegirlos?
Lee la guía completa. BONDAGE - BONDAGE - ¿CÓMO ELEGIR UN ACCESORIO DE INMOVILIZACIÓN CORPORAL?
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ASPECTO DE LA SUMISA FISICO E INTELECTUAL
*Ser agradable en todos los sentidos para su señor, vista, oido, olfato,paladar,tacto e intelecto, esta condicion no se limita solo al estar ante su señor, debe de ser ya parte de la naturaleza de la sumisa.
*La sumisa amoldará su cuerpo , apariencia y hábitos a los deseos de su Señor.
Así como sucede con el aspecto físico, pasa también con la mente. La sumisa nunca termina de aprender, de saber todo lo necesario para ser lo más perfecta posible.
*Debe cultivar su mente leyendo, aprendiendo, mejorando día a día sus conocimientos. Debe saber los gustos de su Señor y procurar dárselos en la medida en que sea posible hacerlo. Una sumisa debe de ser el orgullo de su Amo siempre: en la intimidad de una escena y en público.
*Debe tener conocimientos si así su Amo lo requiere, nociones de los temas que se hablan con los conocidos, aún cuando no se le permita participar.
*Su vida interior también es importante, es decir, procurar ser mejor ser humano, ser mejor persona. Crecer por dentro mientras que por fuera mejoramos nuestro aspecto. Acrecentar sus virtudes y trabajar en sus defectos para corregirlos, tener una rica vida interior que la hagan luminosa, con luz interior propia.
La lluvia tiene ese sonido constante, inminente, permanente. Es un manto de sonido que lo envuelve todo y las gotas infinitas bañan la casa, se estrellan en todo una y otra vez. Una y otra vez, una y otra vez. La habitación es cálida pero más aún su cuerpo desnudo y de pie frente al espejo. Un espejo largo como un ventanal la muestra de cuerpo entero. Su dueño la había desnudado y puesto a contemplarse a sí misma. Incómoda inicialmente le costaba verse desnuda, y lo primero que sus ojos buscaron fueron determinar imperfecciones, asimetrías, manchas, marcas, detalles que la avergonzaban. Se sonrojó completamente cuando su dueño se le acercó y le comentó suavemente al oído: “¿Los sentidos te averguenzan? Yo creo que no. Aceptarte te cuesta. Pero ahora sin un sentido mirarás con otros ojos. Como ya te dije, esta vez seremos dos”.
En ese momento con un pañuelo de textura suave empieza a cubrirle los ojos y ella siente de pronto que su piel adquiere otra temperatura. Trata de recordar la habitación. La cama, el par de sillas en una esquina, el espejo pero no tiene tiempo de mucho puesto que su dueño la coge de la mano y le conduce por la habitación. Ella siente sus pies sobre el piso, siente una ligera briza rozar su torso, siente su propia respiración que se acelera un poco. Después de dar unos cuantos pasos pequeños, un poco temerosa de chocarse con algo, siente que se detiene y escucha una puerta que se abre.
Entra otra briza de aire que le da de lleno en la espalda. Quiere voltear como si no tuviese sus ojos cubiertos, como si quisiera mirar a través de la tela que ha dejado todo oscuro para ella. Escucha susurros y siente que se le acercan. Su dueño le dice al oído otra vez: “A él se le tiene prohibido hablar y a ti también se te tiene prohibido hablar salvo la palabra de seguridad”.
Ella asiente con la cabeza y su dueño le dice al otro sujeto que se acerque. Escucha nuevamente susurros y sin estar prevenida siente que algo se le acerca al cuerpo, no sabe si son sus manos, no sabe si es un objeto hasta que siente esa corriente de aire que solo podría ser de la respiración humana. ¿Será la boca?. No lo es, por su espalda siente una filosa, amenazante, curiosa, expandida nariz que la olfatea. Le olfatea el cabello, siente que se mueve como un pájaro alrededor de ella, olisqueando su cuello, sus senos, su vientre. Siente el roce de la punta de la nariz bajando hacia su sexo donde se detiene y aspira profundamente como si quisiera retener ese aroma. Continúa por la cadera y las piernas hasta que se detiene y siente unas manos que la fuerzan a inclinarse hacia adelante. Esas manos hacen que sus manos se recuesten sobre la cama y la dejan en posición inclinada con la cola empinada. Nuevamente las manos le indican que abra las piernas y ella obedece. Y otra vez, esa nariz, esa nariz empieza en las caderas y busca otra vez su sexo que se entremete entres sus labios vaginales. Una ligera cosquilla le hace ladearse y sonríe pero una palmada certera le hace quedar quieta otra vez. La nariz pasa a olfatearle el ano y sube por su espalda. Siente otra vez ese cosquilleo pero se aguanta para no recibir otra nalgada. La nariz se aleja y es puesta de pie nuevamente, erguida. Mentalmente ella se ubica nuevamente en la habitación. Sabe que frente a ella está la cama, sabe…. de pronto siente en su boca otra boca. Un beso imprevisto, se posa en su boca y mueve los labios. Ella inicialmente no sabe si son los labios del otro sujeto o son los labios de su dueño pero rápidamente reconoce la forma de besar de su dueño. Una forma suave inicialmente y luego con esa lengua curiosa que le gusta abrirle los labios, con esos dientes que la mordisquean. Es un beso largo y apasionado que continúa hasta mordisquearle el cuello, besarle los hombros, y en ese afán siente otra boca que empieza a besarla desde la espalda bajando hacia sus nalgas. Y la otra boca se detiene en sus senos turgentes y juega con sus pezones que están super sensibles y siente, las bocas que la recorren, siente el aliento caliente de los corazones excitados. La presión de los dientes en sus pezones, ella suspira, y también se agita. Siente el otro rostro hundido entre sus nalgas, y una lengua pequeña, apenas perceptible queriendo lamerle el ano y un poco la vagina. Ella no sabe si inclinarse o quedarse quieta puesto que su dueño, piensa ella, está ocupado con sus senos, mordiéndolos a su antojo pero la otra boca pareciera padecer entre sus nalgas y se imagina el rostro. Piensa, y si presiono las nalgas para complicarle la tarea, o si trato de adivinar cómo es su rostro con la sensibilidad de mis nalgas. Se le dibuja una sonrisa en la mente y quizá en el rostro pero siente que le jalan el cabello y escucha la voz de su dueño que le dice: “de rodillas perra…”
Ella obedece en el acto y siente su peso sobre sus rodillas y no sabe qué pasa hasta que una mano le toca con curiosidad sus labios y mete un dedo que ella chupa con recelo. No es el dedo de su dueño, es un dedo más largo y delgado que el de su dueño. De pronto imagina al sujeto como alto y delgado, como huesudo y sintió algo de incomodidad pero no tuvo tiempo de seguir reflexionando puesto que de pronto sintió en su boca entrar una verga que en el acto ella reconoció como la verga de su dueño. Para ella siempre le pareció adecuada, ni larga ni corta, ni gruesa, ni delgada. Saboreó la verga de su dueño mientras sentía otra vez esa otra boca mordisqueando sus hombros mientras la verga de su dueño, entraba y salía de su boca con frenesí. Y ella sentía su respiración entrecortada cuando entraba toda la verga en su boca, sentía la punta asomarse por la garganta y sentía su saliva, sus ojos que en la oscuridad lagrimeaban. Y de pronto la otra boca desapareció. No sabía si se habría retirado o se preparaba para otra cosa. Hasta que sintió que la ponían en cuatro y otra vez esa boca concentrada en sus caderas y sus nalgas. La verga de su dueño otra vez se acomodaba para que ella pudiera chuparla y lamerla una y otra vez y estaba en ese trance cuando sintió como una electricidad que le recorriera su cuerpo una mordida certera en la nalga, una mordida profunda y con fuerza. Ella lanzó un grito de dolor pero fue reprimida con una cachetada que le propinó su dueño gritando: “silencio!!!”. E inmediatamente sintió que su dueño hundía su verga en su boca y ella dio un par de arcadas pero no fue impedimento para que su dueño siga penetrándole la boca. Y la otra boca seguía hundiendo su lengua en su ano y su vagina. Era placentero pero no podía más con la verga de su dueño en su boca y otra mordida profunda en el muslo la hizo estremecerse otra vez pero no hizo ruido alguno. Otra vez le jalaron el cabello para ponerla de rodillas otra vez. Su boca salivaba bastante y trató de incorporarse pero sintió otra verga en su boca, más pequeña y gruesa que entraba con fuerza. Pero esta verga no le daban arcadas pero su le cubrían toda la boca, no le dejaba respirar bien. La sentía rugosa y gruesa llenándole la boca. No podía repelerla sino degustarla y sentirla diferente hasta acostumbrarse hasta que esa verga salió de su boca y entró la otra verga, la de su dueño quien arremetía profundamente y otra vez las arcadas y esas lágrimas en la oscuridad que le hacían sentir diferente. De pronto parecía que no estaba ciega sino que había cerrado los ojos porque quería ver más, quería sentir más. En ese razonamiento estaba y sentía las dos vergas turnarse en su boca, cada una a su ritmo, cada una con su sabor, cada una ensalivadas por ella. Pero otro tión de su cabello la desubicó completamente. Se sintió llevada, dirigida, arrastrada hasta que sintió el borde de la cama donde fue tumbada boca arriba. Unas manos fuertes le abrieron las piernas y sentía que encima de ella alguien se acomodaba hasta que sintió los dedos de su dueño que le abrían la boca y sin contemplación otra vez su verga que se metía a profundidad. Y la otra boca arremetía con su lengua buscando la profundidad de su vagina. Con todas esa emociones no sabría si sentirse dichosa o apabullada de sensaciones. Esa boca indiscreta e impetuosa que le sorbía sus líquidos, que succionaban su clítoris con fuerza, que se hundía entre sus labios buscándola, lamiéndola, olfateándola. Y la verga de su dueño ensartada en su boca, ella también lamiéndola, también tratando de sorber esas gotitas que ella imagina transparentes que salen de la cabecita de su verga. Sentía su cuerpo hervir de sensaciones, sentía su vagina muy húmeda y mojada y no sabía si eran sus líquidos o la saliva de la otra boca. Pensar, es algo complicado cuando tus sentidos están disparados a todos lados y las sensaciones la inundaban por completo. No sabía si eso era un orgasmo o solo un estertor de placer hasta que de pronto escuchó a su dueño decirle. “faltan otros sentidos, no te desaparezcas…”
D.
LAS RELACIONES BDSM A DISTANCIA
Internet se ha convertido para muchos en una puerta de
entrada que nos permite conocer a personas afines a nosotros, tanto en el mundo
BDSM como en otro tipo de relaciones. Tras la aparente seguridad de nuestra
pantalla podemos tantear, darnos a conocer, hasta finalmente dar el paso de
conocer a la otra persona cara a cara para finalmente quedar como amigos,
seguir adelante o pasar al consabido “si te he visto no me acuerdo”.
A veces las relaciones se quedan ahí, en la distancia, lo
que nos permite crearnos un dios, soñarle, desearle, ansiarle, darle la forma
que más nos convenga… acaso utilizar la cam y el micro y compartir voces,
suspiros, sonrisas, muecas y hasta gemidos ¿por qué no? Que nos permitan
dejarnos el alma enredada en cables sin vida y en redes invisibles.
Nadie se embarga sin pensarlo dos veces en una relación de
más de 200 kms. De distancia sin calibrar pros y contras, temores y dudas,
posibilidades de veros… ¿O sí? Es necesario meditar profundamente sobre este
problema antes de tomar una decisión y ser muy conscientes de las limitaciones
que supondrá.
En una relación BDSM, cuando la distancia es grande, el
componente mental de la relación cobra mayor importancia. El conocimiento y la
confianza en el otro, bases de cualquier relación de amistad o pareja, se
convierten en algo fundamental y, si bien esto es cierto para cualquier
relación BDSM cercana o en la distancia, ante la lejanía esta necesidad es
mucho mayor, ya que no podemos ser testigos de las reacciones del otro,
perdemos comunicación y además, el chat, fuente generosa de malentendidos,
puede hacer que unas palabras mal tomadas o malinterpretadas causen más dolor
del esperado y causar reacciones desmedidas y difíciles de entender para el
otro, e incluso para nosotros mismos.
La distancia no tiene por qué equivaler a olvido, no hoy en
día, cuando Internet nos brinda la posibilidad de acortar distancias, ver y oír
al otro al mismo tiempo y … ¡benditas tarifas planas!. Si el sentimiento es
verdadero la distancia puede consolidar la relación cuando ambos son
conscientes del esfuerzo que supone salvarla. Pero el problema es que el ser
humano necesita del contacto físico. Por eso para muchos una relación a
distancia tiene fecha de caducidad desde el mismo instante en que comienza.
Por suerte, he conocido muchas historias bellas que
comenzaron en la distancia.
Y ese es el tema de este debate: ¿Cómo salvar la distancia
en una relación BDSM? ¿Es posible mantenerla en el tiempo? ¿Qué diferencias
fundamentales encontramos con respecto a una relación en la que los encuentros
son frecuentes? ¿Cómo superar los largos paréntesis que separan un encuentro de
otro?
¡ESPERAMOS TU OPINIONES Y COMENTARIOS!
(Esta publicación la hice en un Grupo que cree en IMVU un Chat 3D llamado EL PLACER DE LA ENTREGA por considerarlo de interés reproduzco un comentario que me pareció muy pertinente.)
TESTIMONIOS
Bueno mis saludos ante todo, el
tema de las relaciones a distancias tiene mucha tela que cortar, pienso que se
nos podríamos perder en un sinfín de preguntas y no llegar a una muy clara
respuesta .Como se ha dicho, decidirse a embarcarse en una relación BDSM no es fácil,
hay mucho que pensar, sopesar los bueno y lo malo, pero cuando se toma el
riesgo se hace muy consciente, primero porque cuesta llegar una relación a distancia
y sea de cualquier tipo, amistad, amor, BDSM etc. y segundo tener la suficiente
confianza en la otra persona para entregarte a ella, porque el hecho que sea a través
de un monitor, una cam y micrófono no la hace menos real, ni MENOS PLACENTERO,
es en mi opinión es como una relación de D/s real, solo que sin contacto físico.
En mi experiencia como sumisa
virtual, no fue fácil tomar la decisión de entregarme a mi Ama, pero sopese
mucho la confianza que tenía en ella y eso me ayudo a entregarme, sabía que era
la persona correcta, ya son más de 4 meses, es mi primera Ama, y si debo decir
que ha habido días duros, que he deseado cruzar el océano que nos separa y arrojarme
a sus pies, pero no todo se puede con deseos. Pero la clave de este tipo de
relación esta en tener las cosas claras, ser consciente de las limitaciones que
existen en la relación, También está la confianza, la obediencia, la dinámica
de la relación y esa se la construye cada quien, aprendiendo, sabiéndose
conocer. Yo nunca me he sentido que no le pertenezco a mi Ama por estar lejos
de Ella, todo lo contrario me sé muy suya cada día y siento que el hecho de ser
una sumisa virtual no me hace menos sumisa.
También hay que estar consciente quizás
en algún momento se tiene que decidir si se hace el esfuerzo por un encuentro o
simplemente desecharlo porque nunca sucederá. Porque tenemos que tener en
cuenta que ambas, tienen vidas distintas, quizás una relación, familia etc., y
eso quizás hace un encuentro en real imposible de lograr y todo queda allí, en
un monitor, a través de una cam, un micrófono y el sentimiento de entrega por
parte del sumis@ y acojida por tu Am@.
No importa la distancia que nos
separe ... si siempre habrá un cielo que nos una... cuesta esa distancia...pero
paciencia al final obtenemos nuestra recompensa, la alegría y placer del encuentro compensa
tiempo y distancia.
Dicarolsumiama mirando el mismo
cielo que su Ama y Señora Danielamyrtle y mirando en la misma dirección...
Bueno gracias por este espacio,
con el respeto que se merece le puedo decir que soy pertenencia de mi Amo ,
tenemos una relación D/s hace casi 10 meses, soy Su sumisa virtual, esta relación
se basa netamente en la confianza, mi Amo me mantiene ocupada todo el día,
tareas diarias y continuas, nos comunicamos casi cotidianamente por internet, algunas veces
con largas sesiones con los avis, pinzas, cera, azotes y audio, otras de largas conversaciones y
momentos de felicidad , la diferencia que existe entre este tipo de relaciones
y una relación con visitas frecuentes... es que la sumisa es la extensión del Amo
si ella realiza las tareas, las realiza por que el Amo lo ha solicitado... y al
hacerlo siento su presencia como si estuviera a mi lado ....en ese momento soy
el reflejo de mi Amo.
Mis respetos Señor,
felicitaciones por el Grupo y este debate.
¿QUE ES UNA SUMISA?
Es una persona que de manera
voluntaria y consensuada decide entregar su cuerpo y su pensamiento a otra, que
por la atracción, admiración y deseo que le inspira la sumisa no tiene reparo
de entregarse a ella.
¿CÓMO LLEGA UNA SUMISA A “SER“SUMISA?
La primera pregunta que se
hace una mujer que cree tener Tendencias sumisas es si realmente tiene vocación
sumisa, si es sumisa o es sólo una fantasía.
Una sumisa lo es, cuando al
menos se cumplen los siguientes Requisitos:
1)Que se sienta sumisa.
2)Que quiera ser sumisa.
3)Que quiera esforzarse en ser
sumisa.
4)Que no haya nada que le
impida finalmente SER sumisa.
*QUE SE SIENTA SUMISA: ¿Cómo
sabe una sumisa que es sumisa?, éste es el primer problema con el que se
enfrenta una sumisa, no sabe si realmente es sumisa, no sabe realmente lo que
quiere y de dos maneras:
-Si es algo pasajero o
profundo.
-Si sus sentimientos son
sumisos, dominantes o ambos a la vez.
Se podría decir que una mujer
“se siente” sumisa si percibe, siente, experimenta, sentimientos y necesidades
sumisas en su interior. Lo que primero se suele percibir, las vivencias sumisas
iniciales más conocidas e inmediatas son las FANTASÍAS sumisas.
Normalmente se suele partir de
ahí. La lectura de los relatos BDSM puede ser un buen instrumento en la
exploración de las propias fantasías, con la condición de no perder de vista
que son sólo eso: fantasías. Lo que realmente define la sumisión y lo que
primero debes preguntarte si tienes, es lo que ha venido en llamarse la
“esencia sumisa“, que en
resumen es el deseo profundo de conseguir la propia felicidad a través de la
felicidad del Amo.
Es decir, cuando se da el
hecho paradójico de que cuanto más te despegues de tu propia satisfacción para
entregarte a conseguir la de tu Amo, más feliz serás en tu entrega. Ésta es la
gran PARADOJA de la sumisión. La otra gran paradoja la constituye el hecho de
que, la mayoría de las sumisas, experimentan una sensación de mayor libertad
cuanto más sumisas, sujetas y entregadas se sienten.
Esta primera y aparente
paradoja además, parece ir en contra del Principio del Placer, por el cual,
todo ser vivo tiende a la satisfacción de sus necesidades y el placer que ello
le proporciona. Porque la sumisa como todo ser vivo, tiende a conseguir su
propia felicidad. Nada ni nadie, ni mucho menos su Amo, deben apartarle de este
empeño vital.
Pero además parece que va en
contra del principio fundamental de la sumisión por el cual, ésta debe
proporcionar placer en sí misma. No tiene sentido someterse a alguien, si esa
sumisión no va a darle satisfacciones a la persona sumisa.
El secreto de esta aparente
paradoja y sus contradicciones está en el RITMO y el NIVEL. Cada sumisa tiene
un ritmo y un límite en su entrega, límite a partir del cual ya no le resulta
placentera.
Piénsese por ejemplo, que
todas las sumisas no tiene vocación de esclava, ni tienen porque tenerla.
Suelen encontrarse Amos, que estúpidamente se empecinan en lograr que sus
sumisas superen un nivel para el que su sumisa no tiene capacidad ni
posibilidad. Su nivel está muchas veces limitado simplemente por sus propias circunstancias
personales. A veces la impaciencia e inmadurez del Amo le hace exigir a su
sumisa un nivel superior demasiado pronto y demasiado rápido.
En realidad si una persona
tiene tendencia a la sumisión, tiene la necesidad más o menos desarrollada de
procurar la felicidad de su Amo. Pero cualquiera puede comprender, que a una
sumisa no se le puede pedir desde el primer día que la satisfacción de hacer feliz
a su Amo supere la natural tendencia a conseguir su propio placer inmediato.
Pero lo que sí puede pedírsele
a una sumisa es que haga su entrega a su RITMO. Un ritmo guiado y dirigido
inteligentemente por su Amo que poco a poco le ayudará a superar esta aparente contradicción
y a buscar y encontrar en su interior el placer de la entrega. Y todo ello
hasta un NIVEL, “su“nivel, el que ella y su Amo antes o después encontrarán, y
que éste deberá respetar como uno más de sus límites.
Todo esto no viene por arte de
magia, porque sí. Para que la sumisa encuentre su felicidad en la aparente
negación de la suya, necesita ante todo que su entrega sea reconocida y
apreciada por su Amo, necesita de su apoyo y estímulo positivo, además de un comportamiento
correcto de su Amo, con trabajo, dedicación, honestidad etc.
Ocurre frecuentemente que los
Amos olvidan que lo primero que un Amo debe lograr de una sumisa es que sea
feliz en su sumisión, lo que a su vez redundará en un mayor deseo de ella de
darle toda la felicidad y satisfacción posible. Este maravilloso método de dominación
lo llamo “la Espiral Positiva“ y no me extiendo en él porque está perfectamente
descrito en este blog.
*QUE QUIERA SER SUMISA: Una
sumisa puede que tenga deseos sumisos pero puede que no quiera dejarlos salir,
practicarlos. Las causas pueden ser muchas. Quizá porque su necesidad no es lo suficientemente
perentoria para....
*QUE QUIERA ESFORZARSE EN SER
SUMISA: Ser sumisa -como el ser Amo- conlleva esfuerzos y renuncias que quizá
una mujer no esté dispuesta a hacer. También implica a veces riesgos físicos, emocionales
y de todo tipo que no le compense afrontar.
*QUE NO HAYA NADA QUE LE
IMPIDA FINALMENTE SER SUMISA: Puede que la sumisa tenga a su favor los tres
requisitos anteriores, pero es posible que no pueda llevar a cabo su sumisión
de manera práctica por motivos ajenos a ella. Las razones pueden ser variadísimas:
No encontrar el Amo que a ella le parezca apropiado, su situación familiar,
minusvalías físicas, etc .
En definitiva, no basta la
fantasía de ser sumisa. Para SER sumisa, se necesita sentirlo, querer serlo,
esforzarse en ello y que no haya nada que le impida finalmente SER SUMISA.
¿PERO, REALMENTE SOY SUMISA O
TODO LO CONTRARIO?
Muchas veces he oído de Amos:
“¡Bah!, mi sumisa no sabe lo que quiere“. Sin pensar que éste es un proceso
normal. Ocurre frecuentemente. Al principio la sumisa no sabe identificar muy bien
lo que le pasa. Es labor de su posible Amo guiarle (sin forzarle jamás),
primero en la elección del lado de la fusta en el que quiere quedarse y después
en qué nivel quiere vivir su tendencia. A veces ocurre que la mujer en
cuestión, realmente no tiene necesidades BDSM de ninguna clase. En este caso,
un Amo honesto y responsable debería expresarle su opinión en este sentido.
El problema es, que todos
somos switch, sólo que tenemos un porcentaje mayor de una tendencia u otra.
Decidirse a qué lado quedarse a veces lleva tiempo.
No te inquietes ante la
aparente paradoja de que tener un carácter fuerte y sin embargo tener fantasías
sumisas. Si tienes fantasías exclusivamente
sumisas, lo más probable es que tu tendencia principal sea efectivamente
sumisa. Esto ocurre porque EL CARÁCTER NO DEFINE LA TENDENCIA. Puedes
perfectamente tener un carácter fuerte y tu tendencia ser sumisa, o viceversa
en cuanto al dominante. Además, la sumisión no aparece con cualquier persona y
en cualquier lugar, se suele disparar en ciertos momentos y situaciones, no en
cualquier momento. De ahí que por ejemplo, una actitud dominante de alguien que
no conoces, que no te atraiga o que esté fuera de contexto, se suele percibir
más como algo patético que como una situación excitante.
Jay Wiseman en su obra “BDSM“,
Página 467, propone un criterio, que aunque simple, es muy efectivo: “Si
quieres saber qué es lo que te va, presta una atenta mirada a qué es lo que
estás fantaseando justo antes del orgasmo cuando te estás masturbando“
Ser sumisa es en principio muy
sencillo, consiste sólo en eso:
SER sumisa, es decir, que
mientras desees serlo y ante la presencia de tu Amo, tu cuerpo y tu mente reflejen
una ACTITUD sumisa, tener pensamientos sumisos, obedecer sumisamente, y sobre todo,
que se note tu felicidad de ser sumisa, junto con la satisfacción de aumentar
el bienestar de tu Amo. Una sumisa que no es feliz de serlo, es una mujer que
escenifica su sumisión, pero NO es sumisa.
La
sumisión mental es la gran desconocida dentro del BDSM, sin embargo es la
sumisión más importante, pues cualquier tipo de sumisión acaba y empieza en la mente sumisa, entonces...
¿QUÉ ES
LA SUMISIÓN MENTAL?
*Es ante
todo un SENTIMIENTO AMOROSO.
Una unión
o fusión intensa con el Amo.
*Es un
ESTADO DE LA MENTE. Es decir, no es una entrega material de algo tangible como ocurre con la “sumisión sexual“.
*Es una
ACTITUD: Los que hayáis tenido hijos
quizás comprendáis la actitud de una
madre con su bebé. Su bebé es “su“vida. Está atenta a él, lo siente en cada momento. Pues bien, la sumisión mental
lleva a la sumisa un sentimiento muy
parecido con respecto a su Amo.
*A medida
que la sumisión mental aumenta, se produce un sentimiento de PLENITUD y
curiosamente un sentimiento de LIBERTAD en
la mente sumisa.
Plenitud
porque su mente esta llena de amor hacia su Amo, y de libertad porque ha llegado a un estado de sumisión en el que
la con fianza se ha instalado en su
corazón. Su mente está poseída por su Amo y esto la libera de dudas y temores.
Además la libera -al realizarse- de esa necesidad profunda de
entrega.
*La
sumisión mental es casi siempre un ESTADO más PERMANENTE y que va más allá del ámbito de una sesión. A medida que su
mente está más sometida la persona sumisa se encuentra más llena y poseída por
su Amo en casi todo momento.
*Una
sumisa me ha hecho especial incidencia en que el estado de sumisión mental
presupone CONFIANZA:“La sumisión mental yo la relacionaría con la persecución de esa confianza ciega que
borra de la mente las dudas. Una confianza profunda e instintiva“.
*Algunos
autores asocian la sumisión mental a la SINCERIDAD y a la entrega al Amo de
todo lo que sucede en su mente sumisa. Esto ya se da por descontado.
Nadie
puede imaginar la sumisión sexual sin la entrega de su sexo. Nadie puede
imaginar la sumisión mental sin la entrega de lo que pase por la mente sumisa
ALGUNAS
CURIOSIDADES QUE AYUDAN A COMPRENDER QUÉ ES LA SUMISIÓN MENTAL
*LAS
COINCIDENCIAS CON EL MISTICISMO RELIGIOSO. Si queréis comprender con exactitud
que es la sumisión mental llevada a su máxima expresión, estudiad los textos
del misticismo religioso.
Algún
día, alguien tendría que estudiar las increíbles coincidencias que hay entre el
misticismo religioso -las reglas, los niveles, el lenguaje, los nombres de
algunas órdenes religiosas etc. y nuestro mundo.
*LAS
ESCENAS DE HUMILLACIÓN. Es curioso que algunos coincidan en que las escenas de humillación aumentan enormemente el
“estado de sumisión“. Se explica porque la persona sumisa, al verse en la
aparente contradicción de disfrutar
de humillaciones, la sitúa en un estado de profunda humildad que posibilita a
su vez una entrega más limpia de dudas y barreras.
¿CÓMO SE
LOGRA LA SUMISIÓN MENTAL DE LA PERSONA SUMISA?
Así como
hay muchos textos sobre cómo lograr todos tipo de sumisiones: En el movimiento,
en la voz y sobre todo la sumisión sexual, no he encontrado casi nada sobre
cómo lograr la sumisión mental.
La razón
es muy sencilla: La sumisión mental se logra como resultado de TODAS las
sumisiones. No hay un camino o mejor dicho sí lo hay, es el conjunto de todos
los caminos los que al final llevan a la sumisión mental.
Por eso
yo digo que la sumisión mental es la sumisión de sumisiones y el destino final
de todas ellas.
En
definitiva, he encontrado pocas TÉCNICAS DE ENTRENAMIENTO específico de la sumisión mental. Aquí apunto
alguna:
*Algún
autor incide en la necesidad de:
INTROSPECCIÓN
de la sumisa, analizando su mundo
interior, sus emociones, sus miedos, sus dudas, meditando sobre cómo mejorar su comportamiento. Los diarios se
apuntan como un instrumento valioso en este sentido. Estamos hablando de
diarios en los que la sumisa refleja su mundo
interior, sus dudas, avances y retrocesos en su camino hacia la sumisión. Estos
diarios son efectivos si son revisados a menudo por el Amo y la sumisa,
comentando los obstáculos, los avances y retrocesos hacia la sumisión perfecta.
*Las
escenas de ADORACIÓN:
La
contemplación casi mística del Amo es un ejercicio de sumisión mental.
*Se habla
mucho en la red de un estado mental especial llamado SUB-ESPACIO
. Se
suele experimentar durante una sesión SM especialmente intensa y en él la
persona sumisa entra en un estado alterado de conciencia. Hay varios grados de
subespacio. Una sumisa llega a ser mucho más maleable a la dominación en esos
momentos, por ello algunos piensan que es un estado intensamente sumiso.
Tengo mis
dudas sobre si esa experiencia aumenta el
grado de sumisión mental de forma permanente después de la sesión, porque se ha
de tener en cuenta que su estado está provocado por unas substancias dopantes
que el mismo cuerpo segrega (endorfinas). Su discurso mental está alterado . No
creo que una experiencia de este tipo aumentara la devoción hacia su Amo de
manera tan significativa y permanente como el que sentía durante la sesión.
*Personalmente hay un procedimiento que he escogido
del
misticismo religioso que recomendaría: La MEDITACIÓN diaria y placentera sobre
el Amo, asociándolo siempre a sensaciones agradables. Las cibersumisas ya lo hacen:
Casi siempre se van a dormir pensando en su Amo, asociando su imagen al estado
placentero en que las ha dejado la sesión que acaban de tener con Él. Asocian
entonces la imagen del Amo a algo tranquilo, luminoso y sobre todo bello. Es
una sensación de amor intenso .
*Por
último quiero hacer especial hincapié en el tema ÉTICO
. El BDSM
es un sistema de relaciones personales muy equilibrado. El Amo recibe la
entrega de la mente sumisa pero al mismo tiempo carga con la responsabilidad de
ser el digno recipiente de esa entrega. Aunque en una relación BDSM el
crecimiento personal ha de ser mutuo, considero que el Amo, al poseer la mente
sumisa está especialmente obligado a ayudar en su crecimiento, de manera
positiva y en todos los aspectos.
Estoy
hablando de auténticos Amos, personas responsables y sanas, que se ganen el
respeto de su sumisa por una actuación ética, digna, no de patéticos payasos
-que últimamente pululan mucho por la red- que creen que ser Amo es escudarse
detrás de un látigo y decirle cuatro palabras soeces a la sumisa vengan o no a
cuento.
La
sumisión mental es el estado superior y último de las sumisiones, la más
maravillosa y placentera de ellas, pero también la más delicada y con más
riesgo de sufrir daño. Recomendaría a las sumisas que antes de hacer esta
última y definitiva entrega se preguntaran si su Amo se la merece por haber
ganado su respeto con una conducta ética y digna hacia ellas.
EL FARO
Muchas veces hablamos de lo mal que se ve
una sumisa al terminar su relación D/s, el cambio de collar como de bragas,
yendo de cama en cama o por mejor decirlo de fusta en fusta.
Pero como mi mente no se puede quedar
quieta, y por supuesto mis dedos si no vomitan lo que llevan dentro, no están
en paz hasta plasmarlo, hablemos un poco del cambio continuo de sumisas que
hace el rol Dominante.
Llevo días pensando y analizando, qué nos
diferencia de los cazadores, acosadores o “pseudos” a los que casi quemamos en
la hoguera, cuando nos enteramos que agrede textualmente a alguna conocida.
Somos los primeros en dictar una serie de
estupideces en contra de esos seres que buscan sexo fácil, de acosar a sumisas
inexpertas, de seducir cuando nos damos cuenta que tienen baja autoestima o
están en momento difícil después de un doloroso rompimiento, de intentar
manipular su mente para obtener el todo de sí, de toda la sarta de mentiras que
dicen para poder lograr el control de su alma y cuerpo…
(Donde he visto eso?
Caray, me parece que el nombre del texto
debió ser Autoretrato.)
Porque somos efectivos para juzgar a los
demás, pero pocas veces nos paramos frente a un espejo y decimos “mierda, pero
si somos como dos gotas de agua”
Pero no basta con saberlo, o sí?
Hay alguna forma, tope, regla, protocolo
que permita al ser sumiso poder mostrar su inconformidad, o por el hecho de ser
un Dominante conocido, con camino recorrido o por miedo a “manchar” su
reputación, es que deben guardar silencio?
Desafortunadamente hemos rebasado límites
al grado de llegar al abuso de confianza, muy fácil encontramos personajes que
ocultos detrás de un monitor, pasan horas tras horas, seduciendo sumisas con la
voracidad de una serpiente.
Y claro, no debe ser mal visto o juzgado
porque un nick nos da el poder para hacer lo que queramos, creemos que todo eso
está bien porque como Dominantes podemos hacer lo que deseemos.
De cierta forma esto de tener contacto con
todo tipo de gente en las redes sociales, nos ha convertido en unos auténticos
Don Juanes.
La falta de humildad, el ego agrandado, la
excesiva autoconfianza y la poca empatía al no ponernos en su zapatos nos lleva
al abuso de poder.
En muchas ocasiones he visto críticas para
los sesionistas, por su forma tan libre de actuar, de desenvolverse en este
estilo de vida, pero pocas veces podemos comprender que jamás juegan o dañan a
alguien, tras una o mil mentiras para lograr su placer.
Todo lo contrario del Dominante abusador
que ya tiene una relación D/s, donde jura y perjura que es lo que ha esperado
por largo tiempo, casi otorgando las perlas de la virgen para firmar sus
acuerdos o sellar su compromiso, y en sus momentos de ocio, pasa las horas
buscando una nueva víctima.
Existen pocas cosas en las que todo el
mundo esté de acuerdo en el BDSM, pero afortunadamente una de ellas es la
necesidad de demarcar claramente la diferencia entre una relación BDSM sana y
una relación basada en el abuso y la explotación.
“Mucha gente piensa que ser Dominante es
sencillo y sin complicaciones, puesto que es el que ordena y le obedecen a
ciegas.
Tienden a concluir que son seres con
tiranía en su máxima expresión hasta llegar a pensar que muchos sufren de
sociopatía, situación lamentable por la proliferación de personajes con malas
intenciones y con distorsión de la realidad que se visten de Dominantes para
llevar a cabo actos denigrantes y abusivos en contra de la voluntad de la otra
persona.
Aún con la mala fama que se ha creado de
Dominantes desalmados y despiadados, no todos somos inhumanos.
El ser Dominante no es un rol fácil puesto
que implica el doble de responsabilidad, ya que en nuestras manos han sido
depositadas la confianza y la voluntad del rol sumiso, quien espera con ansías
que su entrega sea valorada por parte nuestra.
A su vez nuestro tiempo, nuestras
enseñanzas, adiestrarlos, cuidarlos es una muestra de nuestra entrega al ser
sumiso.
También somos personas que tenemos temores,
lloramos y sufrimos por engaños, por extorsiones y por malas pasadas por parte
de personas que toman el rol de sumiso para hacer de las suyas.”
Tan bonito que se lee, y tan difícil de
llevar a cabo.!
Personalmente, no me ha sido nada sencillo,
puesto que en el camino que llevo en el
mundo BDSM me he topado con distintas experiencias, tanto dulces como amargas,
de disfrute y de sufrir, porque aún manteniendo el autocontrol y la fortaleza,
algunos dardos con malas intenciones han logrado que medite si estoy haciendo
las cosas tan mal como para hacer un cambio completo en mi comportamiento.
Ser Dominante también implica que no
debemos obviar que somos seres humanos con sentimientos, que sí nos afectan
situaciones que no llevan buen rumbo y que no somos dioses para creer que somos
intocables.
Me parece que ya va siendo tiempo de abrir
los ojos y dejar de ser idiotas, comiendonos todo lo que está a nuestro paso
hasta atragantarnos.
Para considerarse un buen Amo, pienso que
debemos dejar de ver a la sumisa como un par de tetas o un coño húmedo.
Es exquisito Dominar a una mujer, también es exquisito y delirante tener el
Dominio de las decisiones, de las elecciones y la forma de disfrutar de este
estilo de vida, pero si seguimos poniéndonos piedras en el camino, llegará el
momento en que con esas mismas nos apedreen.®
Sátiro Demencia