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Crimson00cr H



A las 6 de la noche, la puerta de un hogar se abriría, permitiendo la entrada de una joven de piel blanca,contextura promedio, cabello largo,lacio y negro,ojos avellana y de dulce sonrisa y detrás de ella a un hombre que le llevaba unos 5 años de más, de cabello corto, contextura atlética y de buena estatura. Ambos vistiendo ropas casuales,llegando a casa con unas cuántas bolsas con las compras. La joven dejaría las bolsas en la mesa y se dirigiría a un cuarto, denotando emoción en su caminar, mientras que su compañero procedería a poner las bolsas que él también llevaba en la mesa y empezaría a guardar las compras. Algo de helado, unos chocolates, unas cuantas verduras, pan, mantequilla,entre otros.


Así sería durante unos cuantos minutos hasta que unas pisadas se hicieron notar en la cerámica del hogar, la figura de una mujer descalza, de labios pintados de negro y que solo vestía con un collar rosa alrededor de su cuello, una falda del mismo color que llegaba a cubrir parcialmente sus muslos y un juego de esposas alrededor de sus muñecas y tobillos se haría presente mirando al hombre, poniéndose de rodillas y esperando la órden de su ahora amo.


-Bien preciosa, nuevamente te preparaste antes de que sonara la alarma, te has estado volviendo buena para esto


Dijo aquel hombre, que se hacía llamar Zero cuando dominaba, para luego acercarse a su linda sumisa, Alice, para darle un beso en la frente y al mismo tiempo unas suaves caricias en su barbilla,lo cual la pondrían contenta por ser una buena chica.


-Gracias Amo Zero


Dijo ella con un tono de voz dulce cuando se alejó, este saldría de la cocina y caminaría a la sala, acercando una silla del comedor a esta y con una mirada le ordenaría a su sumisa que tome asiento mientras el iba a su habitación a traer unos cuántos juguetes. Ella sin perder el tiempo se sentaría y esperaría a su amo.


Este regresaría con un vibrador y un libro a lo que ella se cruzaría de brazos y piernas algo molesta, a pesar de amar a su dom de vez en cuando solía sacar su personalidad brat con las actividades que no solían divertirle tanto


-Amo...otra vez eso? Ya me hiciste leer un capítulo anteayer, no quiero leer hoy,quiero que juguemos diferente


-Pequeña, ya sabes que quiero que seas una sumisa bastante culta como linda, además, te fue mal en tu última presentación de la universidad, insistiré en que sigas leyendo hasta que sepas aprenderte bien lo que lees


-Pero ya te dije que no es mi culpa ser distraída, no voy a leer hoy y punto


-Alice...no me hagas castigarte,ya sabes lo que pasó la última vez


El hombre se acercó a ella, tomándola de las mejillas y mirándola a los ojos, ella no soportó verlo así por más de 5 segundos cuando desvió la mirada después de recordar su último castigo siendo rebelde, a lo cual abrió sus piernas dejando su intimidad totalmente expuesta y extendiendo sus manos para recibir un libro de psicología


-Si señor, disculpe


-Así me gusta


Dijo Zero de rodillas,atando con firmeza cada esposa en los tobillos de su sumisa a una para de la silla, de manera que no podría cerrar las piernas por más que lo intentara y acto seguido darle el libro en sus manos


-Bien,ya sabes las reglas, nada de orgasmos hasta que termines el capítulo, tomate tu tiempo para entender, si veo que vas muy rápido te haré unas preguntas de lo que leíste al final. Puedes empezar


-Entendido Amo Zero, capitulo 7


Alice se habría puesto a leer detenidamente el libro, empezando sin complicaciones hasta que sentiría los dedos de su amo rozando su intimidad de manera lenta,la cual desde que se estaba preparando para él estaba ya húmeda, aquel roce se iría convirtiendo en un atrevido juego del pulgar acariciando y tentando al clítoris y poco a poco el índice se iría introduciendo dentro de aquella caliente y húmeda cueva.


La joven ya se notaba nerviosa y notablemente excitada,su voz pasaría a volverse un poco más aguda y de vez en cuando le hacía falta el aire, ella solía ser muy sensible,luchaba por cerrar sus piernas para detenerlo, así como para mantener sus brazos arriba y seguir leyendo, más aún tratando de entender lo que leía, cuando ya creyó haberse acostumbrado a esa sensación solo el hecho de haber escuchado un "click" la haría estremece y entrar en pánico, generando una leve pausa antes de seguir leyendo en voz alta entre gemidos más fuertes.


Un vibrador de bala ahora actuaba sobre y dentro de ella,intercambiando posiciones de manera repentina, así como la intensidad de vibración,los pies de ella tendían a cerrarse tratando de soportar o buscando molestar a su amo con pequeños golpecitos,la parte superior de su cuerpo se movía de un lado a otro tratando de buscar algún tipo de resistencia, apenas iba por la mitad del capítulo y ya no iba a aguantar.


La última vez que Alice no superó el reto estuvo en castidad por todo un día y tuvo que escribir un largo ensayo para su amo acerca del capitulo, esto por tener un orgasmo antes de terminar, así como sucedió en otra ocasión cuando por acabar de leer rápido no recordó nada de la información y no pudo responder las preguntas adecuadamente. En ese momento estaba nerviosa,sabia que si iba muy rápido tardaría en olvidar detalles pero si iba lento y peor aún, perdía la compostura después de un gemido, no iba a evitar correrse.


Para su suerte, el vibrador se detendría,dandole tiempo de relajarse un poco mientras que su caliente vagina rogaba por orgasmo,solo le quedaban unas 2 páginas más de texto, ya veía venir su victoria hasta que su lo peor sucedió, su amo atacaría su punto débil sin ninguna compasión.


Sus fluidos empezaron a ser recogidos por una lengua habilidosa que sabía dónde y como lamer,mientras que 2 dedos firmes y de agradable textura empezaron a estimular sin descanso el clitoris de la sumisa. Esto la haría que empezara a tratar de saltar, quería escapar de aquel sitio , gemía con fuerza mientras continuaba la lectura,luchaba para cerrar las piernas con desesperación y su liso y arreglado cabello ahora permanecía desordenado por todo el movimiento que hacia por tratar de soportar. Desesperada empezó a llorar mientras comenzaba a leer el último párrafo,su cuerpo no iba a soportar,iba a correrse y sabia que si lo hacía todo el placer que deseaba recibir desaparecería por un periodo de tiempo, su atención rápidamente se desvió del libro a ver la cabeza de su amo metida bajo su falda, imaginando como este se burlaba de ella por no poder soportar más hasta que con voz temblorosa y quebrada logró pronunciar


-F-fin del c-capitulo 7


Dijo después de 15 minutos de tortura,donde su dominante pararía de golpe dejándola al borde de un deseado orgasmo, tomaría el libro y la liberaría de las ataduras, luego la cargaría y la llevaría a un sofá donde pondría su tembloroso cuerpo deseando ese clímax mientras intentaba recuperar su respiración y no caer ante la frustración de no haberlo alcanzado. Su amo iría de vuelta a la cocina donde prepararia su premio,no tardo ni un minuto cuando regresaba con una taza de helado de fresa,el favorito de Alice, bañado de crema batida y una galleta de chocolate ,lo pondría a un lado del sofa, se colocaría detrás de la sumisa,abrazandola y dándole un beso en la mejilla, tomaría el helado y empezaría a darle una cucharada tras otra a ella


-Oh Alice,mi pequeña, eres tan linda,tan inteligente, eres tan buena, que buena sumisa que eres, mi chica buena e inteligente, mi chica culta


Dijo entre otras cosas en su oído mientras la alimentaba con aquel helado que regia como un merecido premio para ella, de vez en cuando alternaba entre aquellas palabras y en seguir besando sus mejillas,su cuello,su espalda o sus hombros. Ese conjunto de acciones fueron más que suficientes para que ella pudiera llegar al tan codiciado clímax mientras que recibía el amor de su amo por haber sido una buena chica.