¿Bondage o Shibari o Kinbaku?
Cuerdas y más cuerdas: Recorriendo el vasto mundo del
Bondage como concepto universal de ataduras eróticas, he pasado por el
shibari-kinbaku,
platicado con puristas del kinbaku y con liberales
occidentales del Bondage.
Es un mundo tan simple o tan abstracto como se le desea ver
y no todos se consideran practicantes de BDSM; muchos de ellos se autodenominan Rigger, Bondager, Bondagee, Top, Bottom, Nawashi y Dorei,
entre otros.
¿Pero cuál es la diferencia entre Bondage y Kinbaku (omito
la palabra Shibari, ya que ésta sólo significa ataduras en japonés y no hace
referencia a la atadura erótica o de sometimiento y/o predicamento)?
Podría decirse que inicialmente se trata de cultura, ya que
el Kinbaku implica una conexión de dos almas mediante una cuerda. ¿Pero no hay
conexión en occidente? Por supuesto que la hay. ¿Pero en occidente el Bondage
también se usa para sexo, en oriente no? Claro que sí. Las atmósferas y
concepciones de la sexualidad, erotismo y tortura erótica son muy diferentes y,
aunque en todo el mundo se puedan recrear las mismas ataduras, podría decirse
que en el “Bondage oriental” se perfecciona más la técnica, aunque no implica
que sea mejor o peor.
Los puristas del Kinbaku hacen mención que sólo siendo
discípulo de un Nawashi y viviendo años en Japón podrás aprender Kinbaku.
Actualmente los occidentales atan como orientales y los
orientales como occidentales, incluso muchos Nawashis japoneses dicen que hacen
Bondage, lo cual crea aún más confusión.
Si bien la cultura japonesa ha podido mantener sus
tradiciones e historia, otros países por diferentes guerras y conquistas no.
Esto no demerita que otras culturas, como la azteca, maya, inca, indios
americanos, egipcios y otras culturas más, hayan tenido su tradición de sometimiento
con el uso de las cuerdas tal y como se realizaba en el antiguo Japón con los
samuráis.
¿Entonces cómo se llama lo que hacemos con las cuerdas?
Llámalo Bondage, Shibari o Kinbaku; el fin es el mismo.
En la actualidad todo se ha globalizado y muchos Nawashis
hacen ataduras muy estéticas buscando algo más que las típicas escenas del
Bondage oriental, así como muchos Riggers buscan realizar ataduras orientales.
Peligros del cara a cara
(para Dominantes y sumis@s/esclav@s)
A menudo se considera que los
sumisos son más vulnerables en un encuentro con un Dominante, de lo que es el
Dominante. En muchos aspectos esto es cierto, pero como verán a continuación,
los Dominantes también son vulnerables de una forma particular. Algunos de los
muy reales peligros a los que se enfrenta un sumiso se pasan por alto ante el
intenso deseo de experimentar las cosas de primera mano.
Los mayores peligros son el
daño físico y/o la muerte. Casi nadie sale a hacer daño o matar a otros, pero algunos
si. La mayoría de encuentros van muy bien, pero los peligros son muy reales. A
menudo se ve a los sumisos como presa fácil ya que su naturaleza sumisa puede
ser manipulada por alguien que sabe como para permitir abusos. Un sumiso,
durante una escena, es totalmente vulnerable a cualquier cosa que el Dominante
decida hacer. Esta vulnerabilidad física puede fácilmente ser utilizada por
personas sin escrúpulos para o dañarlos físicamente de forma permanente o
directamente matarlos. No merece la pena morir por ninguna cantidad de orgasmos
o tiempo pasado en sumiespacio (subspace).
Otro peligro es involucrarse
con alguien que es un abusador. Los abusones no actúan así desde el principio
de una relación. Saben que si lo hacen no podrán retener a la persona que
desean. Lo hacen cuando pasa el tiempo, cuando saben que su victima ya no se
ira.
La vulnerabilidad de un sumiso
a la violación es una posibilidad real. Algunos ven a los sumisos como
"esclavos sexuales" que son promiscuos y fáciles. Esto puede sesgar
sus expectativas del sumiso y es fácilmente manipulable por una persona que
sale a por un polvo. Una persona puede usar esto para intimidar al sumiso o
directamente reducirlo, pensando que al sumi le gusta "jugar duro".
Un sumiso también es muy vulnerable
a abuso y daño emocional y psicológico. A los sumisos a menudo se les dice que
deben respetar y obedecer al Dominante, sin que se les diga que esas dos cosas
no se dan automáticamente al primero que dice que es Dominante. Esto se puede
utilizar contra el sumiso para obligarlo a hacer algo que realmente no desea, y
el sumiso se puede encontrar en una situación que no sabe manejar y de la que
no ve salida.
Peligros para Dominantes:
Muchos no piensan en los
peligros posibles a los que se enfrenta un Dominante cuando se encuentra con
alguien que conoció online. A menudo cuando se debate encontrar a alguien que
se conoce online solo se piensa en la seguridad física del sumiso. Esto tiene
sus razones, pero crea un falso sentido de seguridad en los Dominantes que
atienden esos primeros encuentros. Realmente existen peligros muy reales a los
que se enfrenta un Dominante inmerso en este estilo de vida, cuando escoge
encontrarse con alguien que solo conoce online.
El primer peligro es su
seguridad legal. Si un Domínate juega con alguien en un primer encuentro, es
bastante fácil que un sumiso le acuse de violación o asalto. Lo más probable es
que se crea al sumiso, aunque el Dominante pueda mostrar una lista de juegos o
contrato de negociación de la sesión para demostrar un consentimiento previo.
Estas acusaciones pueden destruir la vida de las personas. Esto no ocurre muy a
menudo, pero ocurre. Así que asegúrate de que la persona con la que te vas a
encontrar es de confianza. (Una vez mas, no son todas las personas, solo
algunas).
Los Dominantes también se
enfrentan a peligros físicos. Especialmente las Dominantes femeninas. Una
persona puede ser bastante más fuerte de lo que aparenta a primera vista.
Aunque no lo sea, para utilizar una pistola o cuchillo no se necesita fuerza.
Ahí fuera existen personas que no quieren una relación, si no que buscan hacer
daño a otros por la razón que sea. Este peligro esta presente también para los
Dominantes. No contéis con que vuestro dominio os protege, porque si alguien
realmente os quiere hacer daño, lo hará.
La difamación también es un
peligro al que se enfrentan los Dominantes. Si por alguna razón al sumiso no le
gusta el Dominante con quien queda, puede difundir rumores de que el Dominante
es abusivo o alguna otra mentira que destruya su reputación. Esto también puede
ocurrir si un Dominante rechaza la solicitud de juego de un sumiso. El enfado y
resentimiento pueden hacer que un sumiso busque venganza. Actualmente, en la
comunidad (Estadounidense)*, muchos no creen que sea poco ético poner a un
Dominante en la lista negra sin pruebas reales.
Una vez mas, eres el único
responsable de tu seguridad. No todo el mundo sale a por otros, pero ocurre.
Cuando tanto el Dominante como el sumiso arriesgan la vida, es mejor prevenir
que curar.
Author:Raven Shadowborne
¿Qué es D/s?
D/s es una abreviatura que representa la Dominación y la sumisión. Ésta es una relación entre dos personas que incluye lo que se conoce como entrega de poder. El sumiso, de forma consensuada, concede al dominante la autoridad para ejercer control sobre él/ella. Es un lazo mutuo. Se basa en confianza y el compromiso. Las necesidades de tal lazo son comunicación, confianza, respeto, saber, conocimiento de sí mismo y amor, idealmente. Es una forma de vida muy compleja y variada, difiriendo cada relación de otra del mismo estilo.
La comunicación es un clave
importante en una relación exitosa de D/s. Las personas implicadas deben ser
capaces de hablar con la otra persona abiertamente y compartir sus
pensamientos, sensaciones, ideas y fantasías. Este tipo de comunicación es
difícil de alcanzar y requiere trabajo mantenerla. Pero sin ésto, la relación
no puede sobrevivir. Las metas de ambos participantes son el placer del otro.
Ninguno de los dos participantes puede alcanzar esa meta si no sabe que satisface al otro participante. La comunicación puede tomar muchas formas, una charla cálida a la hora de dormir, notas, cartas, incluso una historia, pueden explicar tus necesidades y emociones a tu pareja. Lo importante es hablar con el otro, de forma honesta y de una manera abierta.
La confianza es otra clave
importante en una relación D/s para que funcione bien. La confianza se gana, no
se fuerza. Y debe de ir en ambas direcciones. El sumiso debe confiar al
casi su misma vida. La confianza se gana por el comportamiento de
ambos participantes. La comunicación y la honradez abiertas ayudan a construir
la confianza dentro de la relación.
Respetar loslímites de tu compañero fomentará esta confianza. Aceptar todos los aspectos de la personalidad de tu pareja también fomentará la construcción de esa confianza. Si en la vida real la confianza es un sentimiento muy fácil de romper, en el mundo de la D/s lo es aun mas. Es muy fácil romper la confianza en una relación de D/s y muy difícil poder restablecerla.
Los participantes en una relación de D/s necesitan respetarse mutuamente. Todas las necesidades de la pareja, deseos, miedos, dudas, logros y capacidades tienen que ser respetadas. El respeto es otro aspecto que se gana en la D/s. Tus acciones dictarán si eres capaz o no de merecer respecto dentro de una relación de D/s.
Los participantes en estas relaciones deben tener por lo menos un
conocimiento básico de lo que están haciendo, de lo que puedan llegar a ser los resultados de sus acciones. De cómo utilizar los varios juguetes y material asociado a esta forma de vida, así como un conocimiento básico de las necesidades emocionales dentro de esta relación y un buen conocimiento estudiado de la otra persona.
Hay que tomar tiempo para saber sobre D/s y también sobre la otra persona. Toma tiempo en aprender tanto como puedas y tu relación será mejor. Los que estamos dentro de la D/s hemos de tener por lo menos un conocimiento básico de nosotros mismos. Con esto quiero decir que una persona debe saber cómo es en sí misma. Saber sus propias necesidades y límites personales antes de que puedan ejercer la opción adecuada acerca de si desea someter o no, o si o no tiene en su interior lo que ha de tener un dominante. Este es un proceso largo y hay que tomar un cierto tiempo para cumplirlo, aunque este proceso no acaba nunca. Deben también ser conscientes de que a pesar de que se establece una estrecha relación, también se trata de personas individuales. Las personas de la relación no deben olvidar nunca que de hecho son realmente personas y que por lo tanto, cabe el error humano. Todos somos humanos y no hay ser humano perfecto. Esperar la perfección es la manera más fácil de decepcionarse.

Una relación de D/s idealmente debería de incluir amor. Aunque esto no es una necesidad para una relación satisfactoria, consolida el enlace entre las dos personas. Por experiencia he aprendido cuan cercana puede llegar a convertirse una relación de D/s, con el paso del tiempo, paciencia y comunicación, no hay prácticamente lugar para los secretos. El amor en sí mismo es difícil de definir y cada persona tiene su propia definición. Para mí, es un enlace emocional entre dos personas. Hay grados que varían en cuanto al amor, pero mi opinión es que, idealmente, en la D/s, el amor incondicional debe estar presente. Éste hace que la relación sea más satisfactoria emocionalmente si está presente.
La relación D/s es realmente un hecho muy complejo. La entrega de poder de una persona a otra puede llegar a ser una cosa espantosa si se analiza fríamente. Hay diversos grados en esta entrega de poder al otro, comenzando por aquellos que lo realizan de vez en cuando, a los que consienten mutuamente a un acuerdo de esclavitud y otorgan control total al otro. Pero lo que cada persona, sin referencia al nivel de implicación que tenga, tiene que recordar también es que debe respetar los límites de sus parejas. Y los que están dentro de esta forma de vida deben ser tolerantes con las diferencias entre su tipo de relación y los de otras personas. No hay un conjunto de reglas que constituyan una relación D/s “apropiada”. Y aquellos de nosotros que estamos dentro de esta forma de vida hemos de aceptar este hecho. Creo que siempre y cuando los participantes sean felices y las necesidades de cada persona se satisfacen de forma consensuada, no importan los detalles.
Author:Raven Shadowborne © 1997
¿Te atrae?, ¿lo sientes?, ¿te gusta?, ¿te
sientes cómodo con estas fantasías?, ¿tienes ganas de desarrollarlas y experimentarlas?
Pues adelante, pero sin precipitarte y sin
dejarte llevar por impulsos momentáneos. Vas a disfrutar intensamente, pero
tómate tu tiempo y actúa reflexivamente. Avanza gradualmente, tantea. Busca
información en internet, lee –tanto textos de ficción como de no ficción-,
visualiza imágenes o películas, fantasea y explora tus propias reacciones para
ir descubriendo lo que más te gusta, lo que te atrae pero a la vez temes, lo
que decididamente rechazas, dónde situarías tus límites, cual sería tu rol,
etc. Una vez lo tengas mínimamente claro puedes empezar a relacionarte.
No hay escuelas de BDSM pero sí grupos y
personas experimentadas dispuestas a ayudar a los novatos, aunque al fin y al
cabo la iniciación al BDSM es en buena medida un proceso de autoaprendizaje y
de autoconocimiento. Los foros de internet, los chats, los grupos o las
comunidades virtuales son un medio idóneo para las primeras tomas de contacto.
La costumbre es entrar en ellos adoptando un seudónimo o nickname, algo
habitual en todos los chats. En el mundo BDSM la mayoría de la gente suele
identificarse por su nick (sin ir más lejos, este texto lo firmo con el mío).
Introdúcete, observa comportamientos, pregunta
sin temor pero educadamente, asiste a charlas y tertulias virtuales, habla con
las personas o grupos que te inspiren más confianza, pasa de las habladurías
que por desgracia abundan y cuando te sientas mínimamente afianzado trata de
interactuar con otras personas, experimentar sensaciones y familiarizarte con
ellas. Luego ya verás si estás dispuesto a adentrarte en el BDSM de verdad. No
te comprometas a nada ni con nadie hasta que no estés seguro de lo que quieres
y sobre todo se honesto y evita generar falsas expectativas, en los demás y
contigo mismo.
Si en los chats te identificas como sumiso o
sumisa novato/a, enseguida te lloverán propuestas de gente que querrá ser tu
Amo y pasar a la acción. Este tipo de gente que tiene prisa no es recomendable
para una primera experiencia, ni siquiera en internet (es bastante común que
este tipo de gente empiece diciéndote, de buenas a primeras, que te arrodilles
por el simple hecho de ser ellos dominantes y tu sumiso/a). Es mejor prestar
atención a la gente que se muestre dispuesta a enseñarte. Desconfía asimismo de
las personas que en nombre del BDSM te impongan cosas que te desborden o que
hagan que te sientas forzada, así como de las personas excesivamente celosas,
manipuladoras, tramposas o poco respetuosas, que en internet las hay como en
todas partes.
Ser dominante no implica ser desconsiderado o
grosero, si no todo lo contrario, igual que ser sumiso o sumisa no te obliga a
servir a todos los dominantes que se crucen en tu camino.
Si finalmente te decides a adentrarte en el BDSM
real una buena forma de empezar es participar en alguna quedada, cena o
encuentro, como los que organizan los grupos de internet. También existen clubs
y locales especializados donde a menudo se organizan fiestas, tertulias o
actividades. Los podrás localizar con relativa facilidad preguntando en los
foros, grupos o a personas bien relacionadas. En estos locales también podrás
encontrar muebles, utensilios y cosas para disfrutar del BDSM puesto que
generalmente disponen de una sala de juego o mazmorra. El 24 de julio, con
motivo del día internacional del BDSM, se suelen convocar bastantes eventos en
todas las ciudades donde existen grupos mínimamente organizados. Esta puede ser
una buena ocasión para una primera toma de contacto y empezar a conocer gente
cara a cara.
Si tienes una relación estable y deseas
desarrollar estas fantasías con tu pareja, asegúrate bien de que realmente le
gusta. Es difícil atraer hacia el BDSM a personas que no lo sienten. Si
recurres a los servicios de profesionales ten en cuenta que nada te garantiza
que tengan un conocimiento del BDSM superior al que pueda proporcionarte, sin
mediar interés económico, una persona experimentada.
Si vas a quedar a solas con alguien, que la
primera cita sea sólo para tomar café y en un lugar público y concurrido. No
des tu número de teléfono a quien no esté dispuesto a revelarte el suyo.
Rechaza, al principio, las citas a ciegas o las propuestas que te exijan más de
lo que tú estés dispuesto a dar. No sigas adelante si te sientes presionado.
Infórmate acerca de las precauciones aconsejables ante una cita (la alarma
silenciosa, por ejemplo). Si acudes a ella seguro y relajado, podrás
disfrutarla mucho más.
A medida que te vayas adentrando en el tema ve
formando tu propio ajuar acorde con tus gustos y fantasías. Si eres dominante,
procura llegar a los primeros encuentros o sesiones teniéndolos bien
planificados. Asimismo, procura ampliar y perfeccionar progresivamente tu
conocimiento de las técnicas. Cuando ya acumules experiencia, atiende a los
principiantes como te atendieron a ti cuando te iniciabas o como te gustaría
que lo hubieran hecho.
¿Qué es un collar?, ¿Cuál es su sentido? Me he hecho estas preguntas a menudo; intentaré responderlas aquí.
Los collares pueden tener multitud de formas: cualquier banda que se ajuste al cuello es un collar. Los collares clásicos están hechos de cuero o metal, y tienen anillo(s) que penden de ellos. También hay collares hechos específicamente para ser exhibidos: estos poseen normalmente un diseño más elaborado y no están pensados para ser usados en una sesión real (aunque algunos puedan serlo.
Como quiera que llevar un collar clásico sería excesivamente engorroso en la vida cotidiana, algunas / os sumisas/os llevan colgantes de distintos tipos: un collar de perlas, una banda, una gargantilla, o cualquier cadena que se ajuste al cuello. También haysumisas/os que llevan una cadena en el tobillo como collar simbólico, y también algún tatuaje. Como se puede ver, la elección es muy variada, limitada solo por vuestra imaginación y lo que tú y tu dominante consideréis apropiado.
Personalmente, considero el collar como un honor tanto para el/la sumiso/a como para su dominante. Es un honor para el/la sumiso/a que su dominante le permita llevar su collar, y para el/la dominante, que el/la sumiso/a acepte llevarlo. El collar es propiedad del dominante que lo coloca y si, por alguna razón, es retirado, debería ser devuelto al/la dominante, aunque esto no deja de ser una cuestión de elección personal.
Las razones por la que se lleva puesto un collar son muy diversas: para mostrar tu condición de sumiso/a, para demostrar que eres poseida/o, para recordarle al sumiso/a su estatus, y para mostrar de forma visible el compromiso entre el/la dominante y el/la sumiso/a. Llevar tu collar puesto, no importa que forma tenga, debe tomarse con seriedad y orgullo. Mientras lleves el collar de tu dominante, tu conducta dirá tanto de el/ella como de ti mismo/a. El collar de alguna manera dice quien es tu dominante, y puede ser algo tan simple como su primera inicial o su símbolo personal.
Un/a sumiso/a con collar es normalmente intocable a menos que su dominante de permiso expreso. He presenciado reuniones de dominantes en las que el sumiso/a del grupo podía ser castigado por cualquiera de los dominantes, si su dominante no estaba presente cuando el/la sumiso/a cometió la infracción. Supongo que debe haber también grupos en los que el sumiso/a puede ser usado/a sexualmente por cualquier dominante, aunque personalmente no he conocido ningún grupo así. La mayoría de las relaciones con las que me he encontrado son relaciones de pareja entre un/a dominante y su sumisa/o, en las que el/la sumiso/a con collar es intocable por los demás sin el consentimiento del/la dominante.
La mayoría de las parejas establecen un contrato entre las partes en el que se detallan las responsabilidades de cada una, antes proceder a colocar el collar. Estos contratos pueden ser tan extensos o tan breves como la pareja lo desee. El desarrollo del acto en sí de la colocación del collar es una elección personal. Puede ser una ceremonia pomposa y solemne, similar a una boda con invitados y demás, o solo estar presentes los miembros de la pareja a solas, diciéndose las palabras que para ellos son significativas de su compromiso. La ceremonia es un acto personal que debe reflejar el vínculo que el collar simboliza.
Con la llegada de Internet, mucha gente esta entrando en contacto con este estilo de vida a través de este medio. Desgraciadamente, mucha de la información disponible en la red no es exactamente muy precisa. Para algunos el collar no es mas que una joya, sin mayor significado o importancia, y fácilmente retirable. Pero para la mayoría de nosotros el collar es un símbolo importante en nuestro estilo de vida. Algunas personas comparan el collar con un anillo de bodas, como símbolo del compromiso que los miembros de la pareja tienen el uno con el otro. Aceptar un collar no debería por tanto hacerse sin pensarlo, a la ligera. Antes de colocar el collar las partes debe discutirse ampliamente cómo entienden cada una de ellas la relación. Estas discusiones (normalmente denominadas “negociaciones”) deben incluir lo que el collar significa para cada una de las partes, qué faltas podrían dar lugar a que el collar fuese retirado, y cómo se va a llevar a cabo la ceremonia de aceptación del collar. Algunas personas opinan que el/la dominante debe ser siempre quien ofrezca su collar, para otras en cambio el/la sumiso/a puede suplicar que le sea concedido el honor de llevarlo. A lo largo de las discusiones / negociaciones con un posible dominante/sumiso/a, deberá también quedar claro cual será la mejor manera de abordar el tema de la colocación del collar. Por ejemplo, para aquellos que prefieren una entrega del control más completa, como en las relaciones Amo/a/esclava/o, el esclavo/a suplicará poder llevar el collar. De nuevo, y como en tantos otros casos, se trata de una cuestión personal que debe ajustarse siempre a lo que más convenga a vuestra relación.
Author:Raven Shadowborne ©
Hoy cuando
pensaba hace un rato en que escribir, me ha venido el recuerdo de una
conversación reciente, con una spankee, que me confesaba, que en muchas
ocasiones se le planteaba el dilema de que hacer, con respecto al juego, por
una parte me decía que muchas veces esta tentada a desobedecer al
spanker, a provocar el desarrollo del juego y a la vez también siente
la necesidad de obedecer y contentar al spanker.
Este mismo
dilema, mucha
s veces lo he tenido yo como spanker, por una parte, muchas veces
pienso y deseo que la spankee incumpla, que me provoque, incluso
deliberadamente, que no es lo mismo el pecado por acción, que
por omisión y por otra parte, también me hace sentir bien
sentir bien, que me obedezca, percibir como mejora aquello en lo que hemos
decidido intervenir, como avanza esa “educación”. Ciertamente es
contradictorio, por una parte necesitas de esa parte, traviesa y rebelde, que
es indispensable para jugar, pero por otra es gratificante que se cumplan esas
normas consensuadas. Pero como en todo en la vida, la clave esta en
el equilibrio, tener ambas partes sin renunciar a ninguna, usar
la imaginación, improvisar, inventar y progresar, para no dejar morir el
juego, para así poder seguir sintiendo siempre esas dos partes, tan
diferentes pero necesarias ambas, este es un juego lleno de contradicciones, de
pequeños dilemas eternos y de
una también eterna búsqueda de ese equilibrio, que nos
permita seguir sintiendo esas mariposas, sea cual sea el camino.
Todo un juego de sensaciones, que bien podría narrarse así.
Nervios:Es
ese torrente que fluye por tu vientre,
cuando te dicen te voy a azotar, nervios que se transforman en
excitación.
Es la excitación física de saber que dentro de nada vas a
estar en mis rodillas, medio vestida pero sintiéndote más desnuda que sin nada
de ropa, sintiendo mi cuerpo caliente y como mis manos fuertes y firmes te
tocan y te sujetan. Y excitación de pensar que cuando todo termine, nos
reconciliaremos
a través de nuestros cuerpos.
Es la excitación mental de saber que ya no tienes el control,
que a partir de ahora, tu mente se bloquea para obedecerte, que te pongo a mi
disposición, que soy yo quien toma las
decisiones sin consultarte, sabes que yo decido
como y cuanto, te excita, es un
extraño placer, como en un baile que me une a ti. Me excita esa sensación de
confianza ciega y mutua, no tenemos muy
a menudo esa oportunidad de confiar a ciegas en alguien.
Sé que te va a doler, pero no te voy a hacer daño.
Miedo: Estas en mis rodillas, tienes el vestido
levantado, tu ropa interior están a mitad de camino de donde deberían, sé
que notas la presión de mi mano apoyada
en tu espalda, como paso mi pierna por encima de las tuyas, te siento indefensa, sin ningún control de la
situación, pequeña y vulnerable, eso da miedo, tu cabeza te dice que luches, que me vayas!, pero ese mismo miedo es a la vez atracción, porque
a la vez sientes que cuido de ti, que nada malo me puede pasar, que todo va
encaminado a sentir y a disfrutar, te siento totalmente comprometida contigo a
pesar del miedo, te siento segura.
Dolor:Los
primeros azotes duelen sobre todo por la sorpresa y la tensión, tu cuerpo esta
tenso, pero a media que van cayendo te
relajas y toda esa excitación hace de anestesia, me relajo y siento, poco a poco voy notando el calor que
sube y reaparece el dolor, esta vez no se diluye, va en aumento, cada nuevo
azote sube un poco más su intensidad y empieza a ser la sensación dominante, lo
que invade todo y tu cabeza empiezas a suplicar en silencio que pare, vuelve la
lucha, quieres poner las manos, gritar, pero no lo haces otra parte de cabeza te pide que aguantes un poco más, que vivas
esa experiencia, las sensaciones son contradictorias de nuevo, la impotencia de
no oponerte, no casa con la excitación que moja tu entrepierna y finalmente
cesan los azotes y solo notas picor, ardor que se irradia por todo tu cuerpo,
necesitas coger aire profundamente, estas agotada.
Necesidad: Después de ese
vacío de tiempo, empiezas a sentir nuevas necesidades que colmar, toda esa
mezcla de sensaciones tensión, nervios y miedo han desaparecido, solo continua
contigo el dolor, pero aparecen de nuevas, te siento pequeña, tierna y muy
vulnerable, siento que necesitas mis
brazos, que te toque, que te que
acaricie, necesitas decir algo pero no te salen las palabras, a veces incluso
tienes ganas de llorar, sabes que tienes
que esperar, a reordenar todas esas sensaciones, que necesitas un poco de
tiempo de soledad sin que me vaya.
Enseguida el dolor y el picor que todo lo invaden, se vuelve un ardor
agradable, tu cuerpo es todo ansia de placer, de experimentación, vuelves a ser
consciente a sentir la excitación, esta vez mucho más lasciva y sexual,
necesitas que te haga mía, sentir otra vez mis
manos, mis dedos y otras cosas
corrompiendo tu cuerpo, volver a sentirte mía de otra manera.
Paz:Es
la palabra que mejor describe, el final de todo este carrusel de sensaciones,
es lo que sienten nuestros cuerpos y mentes después de un juego, una sola palabra:
paz. Después de toda la guerra de sensaciones que acabamos de sentir, todo
termina en paz.
Hace unas semanas,
dentro de todo lo que me ha pasado este mundo me dio un pequeño respiro
y una spankee me hizo una pregunta, sobre la
experiencia dolorosa, desde mi
lado del juego. Sé que suena extraño, que parece una paradoja y que haya quien
se pregunte ¿Pues como no te duela la mano?, que duele y no es broma, bueno más
bien pica, aunque también hay que reconocer, que es un picor soportable y que
si la mano pica, es seguro que otra parte del cuerpo de otra persona
literalmente hierve.
El dolor en el spanker, no es físico, es un dolor mental,
psicológico. Una de las características del dolor, es que es algo que no puedes
controlar, sin embargo un spanker durante el juego debe tener el control, sobre
la otra persona y sobre si mismo, por lo tanto debe controlar el dolor. El
dolor en el spanker no lo produce la realidad, no son unos receptores
estimulados que transmiten una información al cerebro y este responde creando
una sensación de dolor, el dolor se gesta directamente en el centro de
operaciones y lo crea el deseo contenido hacia la otra persona y a la vez la
autoexegencia contigo mismo y al ser un dolor que no depende de estímulos
internos, que se gesta desde dentro y por lo tanto controlas.
Pero que sea mental y controlado no significa que no duela,
es doloroso enfrentarte a todas y cada una de tus inseguridades para poder
jugar, inseguridades que además no se rinden fácilmente y hay que golpear duro
para que se rindan. de alguna manera necesito herirme para poder sentirme con
la seguridad suficiente para afrontar un juego, eso lleva a otro dolor, el que
provoca la auto exigencia llevada al límite, que a su vez implica el romper tus
propios valores, sacar tu parte más fría y calculadora, sin dejar de parecer
cálido y cercano, no es nada fácil y realmente doloroso, llevar dos batallas
paralelas, una contigo mismo y la otra evitando a toda costa que se transmita,
tienes que gestionar todas las dudas y titubeos que te asaltan por momentos, a
la vez mostrar la firmeza y determinación imprescindibles para jugar y todo
ello sin perder la concentración necesaria, para saber interpretar toda la
información que recibes de la otra persona. Los juegos son excitantes cierto,
pero también tienen para mí una carga dolorosa,
de tensión y exigencia, estoy
seguro que si no la tuviesen, perderían su encanto.
Hoy aprovechando que es Miércoles y toca vídeo, voy a escribir sobre vídeos, o mas bien sobre lo que no sale en ningún vídeo. La información audiovisual tiene
una ventaja sobre el resto de información, entra por los ojos y por los oídos, es clara, evidente, lo estas viendo y oyendo y en este aspecto los vídeos de spanking, el porno en general, es lo que es, muestra lo que muestra.
Es por decirlo de alguna modo, contundente, a veces impactante, otras que no siempre excitante y sobre todo, no es necesario pensar, solo ver y oír. Pero tiene un fallo, su propia contundencia, hace que sea una información sesgada, una verdad a medias, si os fijáis la mayoría de los videos, son excitantes cierto, pero lo son sobre todo porque mucho de nosotros conocemos, los pormenores de este juego, por experiencia propia o por haberlo hablado y leído, a alguien ajeno es muy difícil que llegue a entender algo y puede ver algo mas allá de la típica escena y si le pidiéramos un resumen de lo que ha visto razonable, o bien nos diría que de razonable nada o bien nos diría, que ha visto un vídeo de una practica sexual, entre un/a sadic@ (se excita produciendo dolor) y un/a masoquista (se excita sintiendo dolor), difícilmente a través de un vídeo se pueda ver mas allá de esto, si no conoces el juego.
Y es que la inmensa mayoría, recurren a plasmar un juego de rol, es la salida fácil, sin comerse mucho la cabeza y ademas en caso de intentar mostrar alguna cosa mas, que un momento muy determinado de este juego, se necesitaría de un presupuesto mucho mas elevado, de actores y directores de calidad y aun asi, dudo mucho que se pudiera transmitir esa otra realidad, mas allá de ese momento. A Dagmar Rasmussen una danesa, conocida en los ambientes del d/s mundial se le atribuye una frase: ” Amo mas la siutacion antes del castigo, que todo lo que pasara después, pero claramente menos, que los minutos entre una y otra situación”. Es una frase corta, pero claro, de algo difícil de mostrar, pero que estoy seguro que much@s de nosotros entendemos y sobre hemos sentido y la verdad veo imposible, mostrar lo que expresa esta frase con un vídeo, es algo que solo se puede sentir, en carne propia, sin mas.
Una azotaina siempre tiene un doble objetivo, que se fusiona
durante la misma: dolor y placer o más bien hacer de dolor un placer, pero la
forma en la que se aplica puede variar mucho la supremacía de una sensación
sobre la otra. Si se desea que predomine el placer, la azotaina debe de
aplicarse de forma gradual, dándole la oportunidad a la carne de aceptar su
entrega. Si lo que se pretende es potenciar la sensación de dolor, se trata de
crear una
coreografía, para resaltar el dolor y la humillación (dentro de un límite).
Para ello la posición de la azotaina juega un papel
fundamental, si queremos que predomine el placer, una posición cómoda y
relajada, es lo ideal, Cuanto menos se dobla la cintura, el relleno natural de
las nalgas mejor absorbe el impacto, cuanto más se dobla la cintura, la piel y
los músculos quedan más tensos y mayor es la picadura de cada azote. Entonces
si buscamos una azotaina que potencie el placer no ha mejor posición que otk
(sobre las rodillas), ya que permite un vinculación directa y además la
sensación de luchar sin que tener que luchar contra la reacción instintiva de
huida, para así concentrarse en las sensaciones que está sintiendo y
transformarlas en placer. El contacto corporal directo que otorga esa posición
es tranquilizador y relajante, ya no solo la palma de la mano, si no que la
mano libre en la espalda o las piernas debajo provocan un contacto físico
constante, eso lleva a conseguir un disfrute del dolor, permanecer en la cima
del mismo, sin caer al abismo, que queda tapado por una bruma de endorfinas que
difuminan la dualidad entre dolor y placer.
“Si la intención es que domine el dolor, la posición elegida
será con la cintura más doblada, hay muchísimas posiciones con más o menos
grados de inclinación, en este caso no hay sujeción de ningún tipo, salvo la
orden de que debe mantener su posición hasta que se le diga, eso provocara una
lucha entre la reacción de huida y la reafirmación de su presentación y cada
segundo que permanece inmóvil aumenta la sensación de humillación y vergüenza.
En cuanto a mí, el placer de control absoluto ante la escena es inigualable.
Cuando se azota potenciando el placer, los azotes se
empiezan a aplicar de manera suave y progresiva, me gusta la idea de empezar
con la ropa puesta, seguir por encima de la ropa interior, para terminar con la
piel desnuda, haciendo pausas, para acariciar y comunicarse durante las mismas,
esas pausas son fundamentales, para que la próxima tanda se genere una natural
resistencia al dolor y se pueda aumentar el ritmo y la intensidad, conforme
vayamos notando un aumento del dolor, esas caricias se pueden transformar en más
íntimas, estimulando directamente la zona genital, mezclando así el ardor de
los azotes, con el placer de la estimulación sexual, con el objetivo de
mantenerse siempre en esa invisible frontera de dolor y placer, disfrutando de
como la piel va mutando del ligero rosado al brillante escarlata.
Cuando se trata de potenciar la experiencia dolorosa hay una
norma a tener en cuanta, el efecto de un azote, no puede diluirse antes de
recibir el siguiente, tal vez la mejor manera de asegurarse esa sensación, es
usar instrumentos, también hay que insistir en algunas zonas en especial, más
sensibles, como el pliegue de las nalgas con los muslos. También se trata de
aumentar la humillación y la vergüenza y contar los azotes por ejemplo es un
buen sistema, ya que se toma conciencia de cuantos más tiene que soportar y de
alguna manera es consorte de su propio castigo.
Una vez terminados los azotes, también debemos asegurarnos
de una correcta vuelta a la normalidad. Dependiendo de la intensidad del juego,
esa vuelta puede ser de muchas maneras, a veces basta con un abrazo o
simplemente con tiempo de silencio para permitirle que ella sola vuelva al
estadio inicial, otras puede derivar en sexo casi inmediato, en una larga
sesión de caricias con la aplicación de cremas o refrescar la zona, algo que
puede ser un placer en sí mismo. Otras veces se impondrá un periodo de
cuarentena, que alargue psicológicamente el castigo, un tiempo en el rincón, la
prohibición de aliviarse el escozor de ninguna manera, tener que sentarse en
una áspera silla o incluso ser poseída en la misma posición de la azotaina,
haciendo que a cada embiste las pieles choquen, la variedad de finales es muy
amplia y debemos elegir el que mejor se adapte a las sensaciones que queremos
crear.