"Silencio,
hermoso silencio,Gustavo Ramirez
Es uno de mis accesorios favoritos, también uno de los primeros juguetes que tuve y ¡me ENCANTA!
Fue de los primeros que usé porque fue con el que me sentí más segura a la hora de azotar, ya luego cuando tomé confianza comencé a probar otras cosas pero la fusta fue la que me dió la seguridad ya que es (al menos para mi) fácil de dominar.
Sus lengüetas abarcan una zona pequeña por lo que no hay posibilidades de azotar en un lugar inapropiado, dependiendo la fuerza que le demos con nuestro brazo será el impacto que reciba la piel y la marca que deje.
Hay diferentes tipos, pero mayormente tienen un largo de entre unos 65 y 75 cms, aunque también las hay más cortas de entre 40 y 50 cms. Las lengüetas pueden ser de diferentes tamaños tanto en ancho como en largo.




También adornadas con formas (o iniciales) en el mismo material o tachas para lograr unas marcas más definidas y de diseño.


Por supuesto a la hora de usarlas es fundamental saber dónde azotar, las zonas permitidas y las no permitidas, tener en cuenta que zonas como los genitales o los senos y pezones son más delicados y debe de tenerse mucho cuidado con ellos, tomar todos los recaudos necesarios para poder pasarlo genial sin ningún contratiempo.
Les dejo aquí unas imágenes con las zonas permitidas, aquellas prohibidas y aquellas con las que hay que tener cuidados.


Por favor no olviden desinfectar bien la fusta luego de cada uso, dejar que se oree bien para luego guardarla.
Finalmente acá una de las mías

A cuidarse y vivir el BDSM plenamente, que siempre nos de placer y no problemas.
Siguiendo con los juguetes o accesorios, hoy les hablaré de las esposas, éstas son de esos accesorios que disparan mucho el morbo y la imaginación, creo que principalmente por su uso original, tanto así que se venden muchas imitaciones utilizadas en el sexo aún dentro del mundo vainilla. Claro está, que la mayoría de los bdsmeros preferimos las reales, las metálicas, las que nos hacen sentir a unos más poderosos y a los otros más indefensos…
En la Edad Media fue cuando empezó a utilizarse el nombre de esposas para referirse a los grilletes que servían para aprisionar las muñecas de un prisionero y el motivo de dicho nombre no es otro que el de comparar con la falta de libertad y aprisionamiento que conlleva el matrimonio y por tanto las “esposas” ![]()
Hay en el mercado como ya dije, las imitaciones, aquellas que son fáciles de abrir o romper ante cualquier imprevisto, incluso forradas en peluche para no ocasionar ninguna incomodidad o fricción en la piel.
Dentro de las “reales” las hay de diferentes materiales y modelos, entre estos las hay con una cadena uniendo ambas que da más movilidad o una bisagra con menos movilidad.
Las estándares se abren con cualquier llave universal de esposas (o cualquiera de los artilugios que solemos ver en las pelis) pero hay modelos que solo se abren con su llave por tanto hay que tener mayor cuidado con donde la dejamos, que siempre esté a mano y a buen recaudo.
También hay que tener cuidado de accionar el dispositivo para frenar el ajuste, así evitamos posibles accidentes y un daño que no estaba planeado (en Youtube pueden encontrar vídeos explicativos). Antes de usarlas por favor estudiarlas bien para saber bien cómo usarlas y como abrirlas.
Tanto en juegos de roles como en inmovilizaciones, las esposas pueden ser un accesorio muy útil y muy erotizante, se las recomiendo ![]()

Cuando recién comencé en esto, en una sala de chat que frecuentaba se dio una discusión sobre la diferencia entre ser Dominante y ser Am@, como en toda discusión habían varias posturas y leyendo las diferentes opiniones me cree una propia que se ha mantenido y reafirmado a lo largo de los años.
Nos definimos o etiquetamos Dominantes, debido a nuestros gustos e inclinaciones, pero solo somos Am@s cuando alguien nos pertenece y mientras esa persona nos pertenezca (el propio significado de la palabra lo dice pero no siempre usamos las palabras fielmente a su significado). O sea, Dominante con sumis@ es Am@ (de ese o esos sumis@s, no del pueblo), Dominante sin sumis@ es solo eso, una persona que elige un rol y se maneja de acuerdo a eso.
Debido a esta creencia es que me molesta muchísimo que cualquier sumiso que me hable se dirija a mi como “Ama”, me lo tomo como que para esos sumisos cualquiera puede ser digna de ese título, siendo que para mí conlleva muchas cosas. Por tanto en mi caso, más allá de que cambie de estatus de solo Dominante a Ama, es solo en referencia a mi sumiso, no cualquiera puede usar ese título conmigo, por lo cual va más allá de ser esto o aquello a nivel general, para mi es una cuestión de vínculo.
Ahora bien, tampoco es que sea una necia (al menos no todo el tiempo :P ), entiendo que no todos vemos las cosas del mismo modo pero de todos modos me molesta mucho y un sano consejo hacia los sumisos (justamente debido a que no todos vemos las cosas del mismo modo) sería bueno que preguntaran antes de dirigirse así a cualquiera con quien entablen diálogo, principalmente por una cuestión de respeto.
Seguro que habrán dominantes que salten de alegría cuando alguien les habla y les dice de entrada y sin conocerlos Am@, por gusto o por necesidad o por entrar en clima, pero hay a quienes no les parece el modo correcto y luego habemos muchos a los cuales eso nos molesta directamente.
Aclaro que no es que haga berrinche o monte en cólera si alguien lo hace, solo pido que no lo hagan y explico mis razones, si se repite hasta ahí llegó el diálogo y punto.
Me gustaría saber qué visión del tema tienen ustedes al respecto, tanto sumis como Dominantes, así quienes lean no se quedan solo con mi opinión.
Recorreme papá con tú fino tacto. El fino tacto de tus cuerdas. De tus grandes manos. De tu piel gruesa, de tú dureza. De tus carnosos labios. Amárrame hasta presionar mi alma, hasta tensar mis músculos, hasta fregarme el coño. Rozalo con presión hasta brotar mi jugos. Ata mis pies a las cuerdas hasta hacerme gemir de placer y dolor. Doblega mis piernas. Doblega mis brazos. Inclina mi cara. Aprieta mis senos hasta juntarlos como grandes melones y estira mis pezones dirigiendolos al infinito. Amarrame con un fuerte mordisco en el cuello. Con tú lengua larga como la de un tentáculo marino que atraviese el timpano de mis oídos y lama mi cerebro. Atame fuerte con los brazos cruzados y el chupo en la boca. Riegame tú nectar, deléitate con mi cuerpo. Úsame. Deja caer cada gota de tú baba por mi fina y delicada piel. Hazme sentir sucia. Putrefacta en leche, en semen. En semen y en baba. Deja mi cuerpo resbaladizo. Aceitoso. Sudoroso. NO. NO PARES. Hazme tú propiedad. Hazme tú esclava. Tú amante. Tú PUTA.
Quemame pero que pueda cicatrizar. Márcame pero no me rompas. Atame pero no me ciegues. Corrígeme pero no me abandones. Suéltame pero no me liberes. Desnúdame. Tócame. Úsame.
Y sabrás que soy sólo tuya, sólo parte de tí, tú propiedad. Que al mirarme otros hombres, podrán deleitarse y jugar pero siempre mi alma permanecerá atada a tí.
