Solo contesto telegram o correo.
Mi telegram es @Nildlaa
Soy suya, para hacer conmigo lo que quiera.
Entrego mi cuerpo y mi alma a mi Ama, porque confío en su sabiduría y en su cariño hacía mí.
De tributos hablamos directamente de una manera de devolver todos mis conocimientos y uso de herramientas. Esto no me paga mí arriendo ni mis otras cuentas, tengo trabajo de 8 a 18 hrs como todos. Y me gusta mucho recibir ofrendas, porque yo también lo hago. Si eres mi juguete o mi sumiso el collar lo comprare yo, el arnés lo mandaré hacer a la medida, la mordaza, jogstrap y cualquier accesorio que quiero que uses va por mi cuenta. Aquí no hay ninguna ONG y si no hay cabida para un pensamiento tan abstracto, quizás tampoco este es mí lugar y me vale la opinión de quién no da la cara que se tiene que esconder detrás de un perfil mediocre y básico.
esa soy yo.
Cuando la oí entrar en la habitación mi cuerpo se estremeció, solo su presencia ya me provocaba respeto.
- “¿Qué haces aún vestido perro? Desnúdate y de rodillas.”
- “Mis disculpas mí señora.”
Una vez desnudo y de rodillas en posición de espera, ella se acercó y
procedió a ponerme el collar, ya le pertenecía íntegramente.
Esta vez no me puso la correa, apresó mis pezones con unas pinzas unidas por una cadena, tiró de ella y dijo:
- “Sígueme cachorro, y que no tenga que volver a poner esas pinzas.”
Y a gatas me llevó hasta una silla al otro lado de la habitación. Se sentó en ella. Mientras yo quedaba esperando a sus pies.
Me levantó la cabeza y me puso una venda de seda negra en los ojos y ordenó que me tumbara en sus rodillas.
Ya estaba preparado para recibir mis azotes cuando de repente me
sorprendió un calor que fue invadiendo mi espalda. No tardé en reconocer
que era ese goteo. Cera caliente que distribuía por cada centímetro de
mi piel.
- “¿Está disfrutando mi sumiso?” Me dijo con tono irónico.
- “Si, mi señora.” Le contesté con la voz entrecortada al sentir como la palma de su mano empezaba a azotar mi culo.
Después de 10 azotes en cada nalga, alternativamente, se detuvo un momento para introducirme un plug.
Empezó a moverlo, sacándolo casi fuera y volviendo a introducirlo totalmente, haciéndolo girar y dándole golpecitos.
Sin sacarme el plug, cogió su pala de cuero negro decorada con letras rojas en el centro “D O G” y volvió a azotándome.
Con mi culo rojo y dolorido ordenó que me pusiera de rodillas frente a ella, abrió sus piernas y ofreciéndome su sexo dijo:
- “Disfruta de tú premio perro.”
Ésta es posiblemente una de las frases sobre el tiempo más repetidas y más famosas que existen en el mundo, pero hay muchas más que recalcan la importancia de estar presentes, de disfrutar de la vida pausadamente y de aprovechar cada momento que tenemos en la tierra antes de que sea tarde…