Átame y hazme sentir libre, deséame y hazme sentir única, tócame y hazme sentir deseada, castígame y hazme sentir especial, adiéstrame y has que me sienta tuya. Solo tuya.
Déjame satisfacerte con mi obediencia, déjame pertenecerte y llenarme de vida con tus dulces maltratos.
Todo empezó un día navegando en Tinder. Encontré a alguien
cuya descripción me pareció atractiva; decía algo como: "¿Te interesa el
BDSM o eres prac...