No llegué al BDSM de la manos de un Dominante. Llegué por curiosidad.
Soy una persona que disfruta aprender, investigar y comprender el porqué de las cosas. Gran parte de mi camino ha sido autodidacta: pasé horas leyendo, investigando y formando mi propio criterio hasta construir una identidad con la que me siento orgullosa.
Mi mayor interés dentro del BDSM es el sadomasoquismo. Me fascina su historia, su psicología y todo lo que hay detrás de esta práctica. Disfruto más una buena conversación sobre BDSM que una lista interminable de fetiches.
Me considero una persona observadora. Antes de confiar en alguien prefiero escuchar, analizar cómo se comunica, cómo trata a los demás y si sus acciones coinciden con sus palabras. Para mí, el respeto y la coherencia dicen mucho más que cualquier título.
Creo que el BDSM requiere responsabilidad, empatía y una comunicación sincera. La entrega es algo valioso y no se improvisa.
Fuera del BDSM soy alguien que disfruta aprender constantemente, estudiar y seguir creciendo como persona. No necesito que alguien me diga quién soy; esa identidad la fui construyendo yo misma.
Sacher de Masoch no nació de un Dominante. Nació de la curiosidad, del estudio y de la decisión de recorrer este camino por cuenta propia.
Muchas veces en el camino se cruza alguien que encaja, que despierta algo profundo, que conecta desde la mente y la esencia… pero la realidad impone d...