Una mujer madura, resuelta y consciente de lo que quiere. A mis 41 años entiendo bien la diferencia entre ceder el control por debilidad y entregarlo por elección. En mi vida diaria llevo el timón, pero en el espacio de BDSM busco la libertad que solo se encuentra al soltar las riendas bajo la guía de la persona adecuada. Busco una conexión real y tangible, pues entiendo que la verdadera tensión, la presencia y el peso de la entrega solo se experimentan en persona; la pantalla jamás podrá sustituir lo que se siente al compartir el mismo aire