es
  • Image 01

    ¡Descubre sensaciones completamente diferentes!

  • Image 02

    ¡Atrévete a cumplir tus fantasías más perversas!

  • Image 03

    ¡Encuentra a un amante que logre complacer tus deseos!

  • Image 04

    ¡Conoce los fetiches más secretos de las personas!

  • Image 05

    ¡Entra a un mundo lleno de erotismo y sensualidad!

  • Image 06

    ¡El camino al placer sólo depende de ti!

Mi primera vez: La intensidad de sus manos y el inicio de mi servicio. from Pequesum's blog

AD
La jornada había sido pesada y el cansancio físico amenazaba con ganarme, pero el compromiso con mi Amo era más fuerte que cualquier agotamiento. Al verlo, los nervios me paralizaron; no sabía qué decir, así que me refugié en el protocolo. Al subir, le ofrecí vino y serví su copa, esperando de pie su orden para poder sentarme. La conversación inicial nos permitió conocernos un poco más, pero pronto la atmósfera cambió: era hora de ponerme a prueba e iniciarme formalmente en este mundo.

​Me dio unos minutos a solas para prepararme mentalmente. En el baño, con el corazón acelerado entre el miedo y una excitación incontrolable, respiré profundo y me lavé la cara. Al regresar, pedí permiso para entrar y la sesión comenzó.

​La posición de "muro" fue mi primera gran batalla. Siete minutos que parecieron eternos; mis brazos me dolían y temblaban, pero la orden de mantenerme firme era lo único que importaba. Después, vino una prueba de resistencia física y mental: me pidió ponerme en cuatro puntos para apoyar sus pies sobre mí. A pesar de mi contextura pequeña y delgada, aguanté cada gramo de su peso. Quería demostrarle, y demostrarme a mí misma, que soy capaz de ser su apoyo y complacerlo.

​Hubo momentos complejos, como el uso de la correa. Al andar a cuatro patas me sentí extraña, con una mezcla de humillación y dolor en mis rodillas que aún no alcanzo a procesar del todo, aunque la presión en mi cuello me generaba una sensación interesante.

​Sin embargo, el spanking con flogger fue el punto de quiebre. El sonido me causaba pavor y al principio el miedo me hizo usar nuestra palabra de seguridad. Tras tomar aire y reunir fuerzas, permití que iniciara. Fue una explosión de ardor y dolor, pero también de un placer que me dejó física y emocionalmente expuesta. En esa entrega, él exploró mi cuerpo de formas nuevas; la penetración anal (solo con uno de sus dedos) fue dolorosa y me llenó de vergüenza y temor, pero también de destellos de placer. Es un área que espero entrenar mejor para poder entregarle ese orificio siempre que él lo desee.

​Mis aprendizajes:

​La mente sobre el cuerpo: Mi cansancio desapareció ante la voluntad de servir.

​Resistencia: Soy más fuerte de lo que pensaba; mi cuerpo puede soportar más de lo que mi mente cree.

​Confianza: El uso de la palabra de seguridad me recordó que, aunque me entrego, estoy en un espacio de cuidado.


El Muro

Sin Comentarios
Necesitas identificarte para poder comentar

Publicar

Por Pequesum
Feb 17

Etiquetas

Calificar

¿Te gusta esto? puntualo:
Total: (0 votos)

Archivos